Una colección de historias, anécdotas, reflexiones y chorradas varias sin más objetivo que entretener
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viernes, 13 de mayo de 2022

Libros Leídos Abril 2022

 Dos semanas después, hago la reseña de lo leído en abril. En realidad es corto, porque sólo acabé dos libros (los dos en español), una crónica del baloncesto soviético y un cómic. Este año es, con mucha diferencia, el año que menos he leído desde hace décadas. Una pena, supongo que he de cambiar mis hábitos para poder retomar mi ritmo normal, pero está siendo difícil. Bueno, al lío. Siguiendo con el número de libros leídos durante el año, tenemos:

10. "Caballero Luna. Bienvenido a Nuevo Egipto" de Jeff Lemire, Greg Smallwood y Jordie Bellaire. 128 páginas.

Con un personaje con tantos matices y tanta riqueza como el Caballero Luna, uno espera que las historias sean especialmente originales y se salgan de los arquetípicos patrones del mundo de los superhéroes, aunque éste sea de Marvel. En esta entrega no ocurre nada especial o que no se haya inventado antes. Marc Spector se despierta en un manicomio y parece que todas sus aventuras son simplemente delirios de un enfermo mental (vaya, qué novedad), todos sus amigos y, claro está, sus álter egos van apareciendo en la trama, en un carrusel inane en el que verdaderamente no pasa nada. Y lo peor, con mucho, es el final, cuando descubrimos que Steven Grant (el millonario playboy que es una de las personalidades del Caballero Luna) es Antonio Resines... Malo de solemnidad.


11. "El Gigante Rojo. Historia del baloncesto soviético" de Marc Bret y Nacho Morejón. 480 páginas.

Este libro probablemente le debe su existencia a "Sueños robados" la maravillosa obra de Juanan Hinojo sobre el baloncesto yugoslavo y, concretamente, la generación perdida por la desaparición de Yugoslavia y las Guerras de los Balcanes. Con ese libro como referencia, Marc Bret y Nacho Morejón le regalan al lector una detallada y entretenida crónica de la Historia del baloncesto soviético desde sus inicios hasta el desmembramiento de la URSS. Hay un trabajo de documentación y de entrevistas detrás de lo volcado en la narración que es impresionante, tanto por la dificultad de leer en ruso como de concertar entrevistas con los protagonistas. El resultado es un libro extenso que no se hace para nada pesado, que es francamente entretenido, y que te da ganas de buscar más cosas en Internet tras leerlas. El único pero no es responsabilidad de los autores, y es que al final los soviéticos no tenían el carisma de sus compañeros yugoslavos, que eran unos personajes de cuidado. Muy buen libro.

 

lunes, 4 de abril de 2022

El Estu gana su primer título desde hace 22 años

Han pasado 22 años desde la Copa del Rey de Vitoria, aquella con Reyes de MVP (Alfonso, eh), Azofra, Vandiver y compañía, y el Estudiantes ha jugado desde entonces alguna final (ay, aquella de la ACB que nos levantaron), pero sobre todo partidos por evitar el descenso. Tras muchos "casis", el Estu descendió el año pasado y ahora se lucha por el ascenso... Y por alguna cosa más. Ayer el Estu jugaba por ganar un título, lo ganó y los dementes celebramos un trofeo por primera vez desde Vitoria en el 2000. Pero no fue fácil.

El partido fue un encuentro del Estudiantes de manual. Un primer cuarto sublime, con fluidez en ataque y la mejor defensa que le recuerdo haber visto al equipo (1 punto del Granada en los primeros 5 minutos y medio) para un 23-10 muy claro. En el segundo cuarto, el Granada se enchufó algo más y comenzó a acercarse, pero de nuevo el Estu respondió con buenos ataques y buena defensa, 44-26 al descanso tras un último segundo con triple de Javi Beirán desde el medio del campo. En el Palacio de los Deportes los aficionados estudiantiles nos mirábamos con alegría, un poco de estupor y miedo al tercer cuarto. ¿Miedo? Sí, miedo.

Y es que el Granada no es líder de la LEB por casualidad. Saltó a la cancha con pocos segundos para que terminara el descanso. La bronca del entrenador debió ser monumental, principalmente basada en el nivel defensivo del equipo. Se notó. Vaya que si se notó. La defensa nazarí se situó al borde del reglamento y el Estudiantes se borró del partido, claramente superados por el cambio del rival y que el arbitraje lo permitiera. Un parcial de 0-19 permitió que el Granada se pusiera por delante por primera vez desde el 0-1 inicial, con un 48-49. El Estu se enderezó ligeramente y el cuarto terminó con un 53-52 que mostraba la igualdad que se vería en el desenlace del encuentro.

El último cuarto fue el peor en cuanto a calidad baloncestística y el más emocionante, con pocas ventajas (más del Estu) y muchos errores en los dos equipos. A falta de 3 minutos el Estu comandaba por 6 y manejó esa ventaja más o menos hasta el final, con Álex Urtasun en plan balones a Will (merecido MVP de la final), metiendo cuando más calentaba la bola. A falta de 4 segundos, con 73-70, los árbitros pitaron falta con tres tiros en un tapón de Faggiano a Costa (dudosa como poco) y este último metió los dos primeros y falló el último que se fue fuera. 73-72. Tiempo muerto y balón para el Estu, al que le costó sacar de banda. Nacho Arroyo Varela recibió falta y fue a la línea de tiros libres. Falló el primero. Mal. Falló el segundo (no sé si adrede) y el rebote fue a manos del Granada, que trató de ganar en un tiro similar al de Beirán al descanso que no se acercó al aro. El Club Baloncesto Estudiantes es el campeón de la Copa de la Princesa 2022. Brutal.



martes, 1 de junio de 2021

Libros Leídos Mayo 2021

Mayo terminó ayer y es hora de reseñar lo leído. Ha sido poco y encima no he cumplido, por primera vez desde que me lo propuse, mi reto de leer al menos un libro en inglés y otro en italiano al mes. No he podido acabar ni la novela ni el cómic que me estoy leyendo en el idioma de Moravia, Tabucchi o Calvino. Para compensar, en junio habré leído dos en vez de uno (o no). Volviendo a lo leído, han sido cuatro libros (tres en español y uno en inglés), de los cuales dos fueron de crónicas, uno una novela y otro un cómic. Siguiendo con la numeración de libros leídos durante el año, tenemos:

18. "Sueños robados. El baloncesto yugoslavo" de Juanan Hinojo. 510 páginas.

"Sueños robados. El baloncesto yugoslavo" es la guía fundamental para entender el impacto del deporte de la canasta en los Balcanes desde la reconstrucción del país tras la II Guerra Mundial hasta la triste guerra civil que desmembró el país y que impidió que la mejor generación hasta la fecha de baloncestistas europeos de un mismo país pudiera enfrentarse cara a cara con los mejores de la NBA. Juanan Hinojo hace un trabajo de investigación completísimo, apoyándose en numerosas entrevistas con muchos de los protagonistas de esta historia, y hace que el lector sienta la necesidad de buscar más información sobre cosas que se cuentan en el libro (la jugada de Kicanovic y Slavnic en el Eurobasket del 77 contra la URSS es un gran ejemplo). Para los que de niños vimos explotar a la generación de Kukoc, Radja, Divac o Djordjevic, este libro no sólo nos cuenta con detalle todo aquello, sino que lo pone en contexto y te cuenta de dónde viene todo. Lo dicho, una obra imprescindible para los amantes del baloncesto y los admiradores de aquellos fieros competidores que eran los yugoslavos.


19. "Una dacha en el Golfo" de David Sánchez Mediavilla. 200 páginas.

Los libros sirven para muchas cosas, siendo las principales el entretenimiento y la información, y el lector busca generalmente la primera, sin que la segunda sea algo imprescindible. Por eso, cuando te encuentras con una obra que aúna las dos, la sensación es doblemente reconfortante. En "Una dacha en el Golfo", Emilio Sánchez Mediavilla narra sus vivencias en Bahréin (estuvo viviendo allí por el trabajo de su pareja) contando no sólo una ristra de anécdotas reseñables, sino glosándolas con la descripción del país, su historia pasada y presente, y cómo viven sus habitantes. El libro recuerda a los cómics de Guy Delisle cuando acompañaba a su esposa en destinos de Médicos Sin Fronteras, pero quitando una buena porción de humor y añadiendo más información, lo que te hace aprender cosas que ignorabas de un país casi ignoto para un español. Muy bueno.


20. "El tercer país" de Karina Sainz Borgo. 304 páginas (e-book).

Las segundas novelas después de haber tenido cierto éxito, ya sea de crítica y/o de ventas, suelen tener expectativas más altas de lo habitual. La segunda novela de Karina Sainz Borgo responde perfectamente a ese arquetipo. Tras un prometedor debut con "La hija de la española", en esta novela la autora nos cuenta una historia de violencia y miseria en un lugar fronterizo que fácilmente evoca a la Venezuela natal de Sainz Borgo. La puesta en escena es sugerente, comienza bien la narración enganchando al lector, y la prosa es muy fluida, pero según avanza la trama la historia parece cada vez más inverosímil, rematando con un final que pretende ser impactante y se queda en un bluf. De 5,5 como nota final.


21. "Deadly Class, Volume 1: Reagan Youth" de Rick Remender y Wes Craig. 160 páginas (tablet).

En "Deadly Class" nos encontramos con una historia clásica de chico nuevo que llega a un instituto y que le cuesta mucho adaptarse, tanto por su manera de ser como por cómo son sus compañeros. Esta puesta en escena, que puede parecer excesivamente arquetípica, se vuelve bastante original cuando sabes que el instituto es una escuela de asesinos. Hay mucha acción y la violencia está a la orden del día, y la verdad es que resulta entretenido, aunque obviamente no es un libro que te vaya a cambiar la vida.


 

lunes, 24 de mayo de 2021

Descenso del Estu, Liga para el Atleti y la lista de Luis Enrique que vuelve a 1998

Este fin de semana ha sido de los peores que he vivido como aficionado. Derrota del Estu el viernes y descenso confirmado el domingo, y victoria inútil del Madrid ya que el Atleti también venció y se proclamó campeón. Y para rematar la lista para la Eurocopa de Luis Enrique. Vamos por partes.

Lo del Estu se veía venir, dicen todos, pero no desde cuándo. Desde hace años la planificación es mala en el mejor de los casos, como ya escribí por aquí antes de que echaran (justamente) a Zamora, pero lo de este año se ha unido a un tremendo infortunio. El covid nos ha hecho jugar demasiados partidos seguidos por acumulación de aplazados, y bastantes con bajas por la dichosa enfermedad. De hecho, Gentile (uno de nuestros puntales) dio por terminada la temporada por las secuelas del bicho, y hemos jugado el último partido sin dos jugadores por ser positivo. Si a eso unes las lesiones de larga duración (Edwin Jackson casi toda la temporada, Giedraitis la mitad, Roberson los últimos tres meses, Vicedo el último mes) y la espantada del poco o nada profesional José Juan Barea (mucho lirili y poco lerele el del puertorriqueño), tenemos un cuadro que se parece a lo que Picasso pintó en el Guernica: una catástrofe. Los únicos brotes verdes se han visto en la aparición de Nacho Arroyo y Rubén Domínguez en el partido en el que nos jugábamos todo. Ojalá desde LEB sepamos construir un equipo que deportivamente nos haga crecer hasta el ascenso y nos permita competir en ACB con regularidad, aunque si siguen los responsables de esta hecatombe lo tenemos complicado.


La victoria del Atleti en la Liga es el claro ejemplo de que se acabaron las Ligas de 100 puntos, porque se acabaron las plantillas estratosféricas de Madrid y Barcelona y ahora tendrán que luchar en la misma competición que el Atlético. Lo de este año del equipo del Cholo lo reivindica a él como un gran entrenador (por si alguien dudaba), porque ha hecho un cambio radical en el esquema y en la manera de afrontar los partidos, quizás porque tener a Suárez le ha empujado a ello. Su dibujo táctico de tres centrales, dos carrileros ofensivos, el medio con Koke de general en plaza y Suárez en punta le ha servido al Atleti para ser el equipo más fiable en la mayor parte del campeonato, dominando los encuentros, marcando sin mucha dificultad y atrás tan fiables como siempre, y con eso han podido sumar la undécima Liga del palmarés rojiblanco. Desde aquí mi enhorabuena.


El Madrid acabó la temporada mejor que la empezó, tanto en juego como en sensaciones competitivas, pero no le bastó esa capacidad de supervivencia para sumar título alguno al terminar la campaña. Lo de la Copa del Rey fue un accidente y se puede tomar como tal, pero añadir la Supercopa de España no ayuda a poder dar la temporada blanca como buena pese a la carencia de títulos. Es cierto que se ha competido hasta el final en la Liga y se ha llegado a semifinales de Copa de Europa (superados justamente por un Chelsea físicamente superior), pero es que en ambas competiciones el equipo no daba para más, y en las dos primeras se perdió con el Alcoyano y con el Athletic de Bilbao. Sólo hay dos atenuantes: el número absurdamente exagerado de lesiones durante la temporada (Ramos ha jugado 21 partidos y Carvajal 15, para hacernos una idea) y que, quitando a Benzema, el Madrid no tiene pegada alguna arriba. Se tiene un buen bloque defensivo, algo que ha quedado demostrado con las numerosas bajas en defensa que han permitido ver no sólo a los cuatro reservas de atrás (Militao y Nacho colosales), sino incluso a los laterales del filial, y los resultados han sido buenos. Se tiene un medio del campo francamente bueno, con Casemiro y Kroos con años por delante, Modric en unos dulces últimos años y Valverde a punto de explotar, pero Odegaard huyó en vez de competir y Ceballos lo mismo, Isco es un exjugador al que deberían agradecerle los servicios, como a Marcelo. Arriba lo comentado de Benzema, el único superclase que tiene el Madrid actualmente, porque Hazard ni está ni se le espera (seguro que en la Eurocopa lo rompe), los dos brasileños están muy verdes (Vinicius no sabe ni pasar ni rematar y Rodrygo es demasiado irregular), Asensio sigue necesitando una infusión de sangre de Lucas Vázquez y Mariano... Es Mariano. De Jovic ni hablo, que lo regalen rápido.

En resumen, la temporada del Madrid ha sido como de 6,5 a 7, pero la de su entrenador es de 8 a 8,5 porque ha sacado petróleo de circunstancias muy poco favorables. Ojalá siga Zidane, pero sólo en las condiciones que él quiera. Claramente hay gente que debe salir del equipo (Marcelo, Isco, Mariano, Jovic) y alguno que quizás (Odriozola), hay dudosos (Vinicius, Rodrygo, Asensio), hay gente que merece renovar (Nacho y Lucas Vázquez) y otra que debe hacerlo a la baja (Ramos). De los cedidos que vuelven sólo me quedaría con Ceballos y Odegaard (Bale no sé si vuelve, lo temo), y si se puede vender al primero, mejor. Habrá que ver (al tercer año) cómo está Hazard, pero es absolutamente necesario fichar a un delantero goleador que acompañe a Benzema, y luego fichar a algún defensa, medio o jugador de banda que supla las bajas que se producirán. Lo de Alaba que se rumoreaba me parecería bien, pero si el Madrid quiere volver a competir en lo más alto necesitamos un Haaland, un Mbappé, un Harry Kane. Si no viene nada de eso, se luchará como mucho por la Copa del Rey.

Y como colofón la lista de Luis Enrique. Me acuerdo de las risas que hubo con la lista de la compra que se le coló a Sanchis en Internet. Aquella lista parecía mejor confeccionada que la de Lucho. Uno puede tener más o menos querencia por unos u otros jugadores, pero lo que clama al cielo de esta lista son las ausencias y las cosas raras en general. Por partes:

  • Que no vaya el mejor central (si me apuras el mejor defensa con Azpilicueta) de España esta temporada es absurdo, ¿cómo no va Nacho? En forma, polivalente, con experiencia al máximo nivel. Su ausencia es la más absurda de todas, y más si llevas a Eric García (suplentísimo con Guardiola), Diego Llorente (no creo que el central suplente del Leeds sea mejor que el del Madrid) o Laporte que es español desde hace 15 minutos.
  • Aunque a la zaga no le va la ausencia del mejor lateral derecho si no está Carvajal, que es Jesús Navas. Y si a eso unes el despropósito que es llevar a Marcos Llorente (jugador del medio del campo toda su carrera y más este año en el que se ha consagrado) de lateral derecho... Apaga y vámonos.
  • ¿Y qué decir de Aspas? Más de una decena de goles y asistencias en el Celta de Vigo, y prefiere llevar al suplente del PSG. Sarabia es un gran jugador... Pero Aspas es mejor y más útil, además de que tiene más gol.
  • No llevar a Ramos puede parecer hasta razonable teniendo en cuenta los problemas físicos que ha tenido, pero es que ya tiene el alta y el primer partido de España es en tres semanas. Vamos, que si no se pone en forma en tres semanas es que se ha lesionado otra vez... Y se podría cambiar por otro jugador.
  • Pero es que lo más idiota que ha hecho Luis Enrique en su lista es no llevar a 26 cuando puedes hacerlo y escoger a 24. Parece que no ha aprendido del entrenador de River. Las oportunidades se deben aprovechar, y no gastar esas dos balas me parece pegarse un tiro en un pie.

Con todo esto, lo que me queda claro es que la mejor época de la selección ya se cerró (Rubiales se encargó de ello en el Mundial 2018 echando a Lopetegui a dos días de empezar), y que ahora sólo podemos estar a verlas venir, tratar de pasar a las eliminatorias y caer honrosamente en octavos o cuartos de final. Pero la lista de Luis Enrique parece una provocación, un echarse a todo el mundo encima para hacer una piña, que le tiren piedras mediáticamente hablando y él conteste como Clemente. Es decir, parece que Luis Enrique ha decidido volver a Francia 1998. Aquello no salió bien, y eso que teníamos una selección mejor que ésta. Espero equivocarme y que Lucho sea más listo y mejor que todos nosotros, y que nos lleve bien lejos, pero la sensación es la misma que entonces.



jueves, 4 de febrero de 2021

La enésima planificación deportiva fallida del Estudiantes

Una vez más, llega febrero y el Estudiantes ve que los meses que quedan para finalizar la Liga van a ser de mucho sufrimiento. Parece el día de la marmota pero con temporadas ACB, sólo cambian los protagonistas. Desde que la crisis económica del club destruyó las opciones deportivas de competir entre los ocho mejores, allá por 2007, tras 23 temporadas seguidas haciéndolo, el club sólo ha ido a los playoff por el título en una ocasión (2010), mientras que se ha descendido deportivamente dos veces (2012 y 2016), el coronavirus impidió una tercera (2020) y otra se salvó en la última jornada (2008).

Desde 2007 sólo hemos tenido plantillas para no descender exceptuando casos puntuales, el ya comentado de 2010 (que fuimos séptimos), en la temporada 2018-19 y en esta temporada. Esta temporada en nuestro equipo están Gentile, Edwin Jackson, JJ Barea, Avramovic... Sólo con rellenar el resto de huecos ya deberíamos ser casi equipo de playoff. Pero no. Somos un equipo que lucha por no descender y se debe a la inoperancia del entrenador, algo que nos ha sucedido demasiadas veces en todos estos años. Los años que nos hemos salvado holgados (2009, 2010, 2011, 2013, 2014, 2015, 2017 y 2018) han sido con entrenadores contrastados (Luis Casimiro, Txus Vidorreta y Salva Maldonado) y con plantillas aseadas (nivel de media tabla para abajo). Los años de descenso o de sufrimiento (2008, 2012, 2016, 2019 y 2020) han sido con entrenadores mediocres (Trifón Poch, Diego Ocampo, Sergio Valdeolmillos, José María Berrocal) o plantillas por debajo del nivel ACB que sus entrenadores no pudieron remontar (2012 con Pepu, 2020 con Aleksander Dzikic).

Este año parece calcado al año de Berrocal, con grandes jugadores y un entrenador que está muy muy verde. Javier Zamora no tiene experiencia, y sólo la frescura de su juventud servía de aliciente. El nivel táctico de Zamora se ha demostrado corto y sin recursos, su gestión de partidos ajustados es lamentable (los que hemos ganado han sido de casualidad), no tiene jugadas de ataque preparadas más allá del talento individual de sus jugadores, y sus defensas quedaron en evidencia desde las primeras jornadas. Es cierto que hay jugadores que no están al nivel necesario (Djurisic, Alec Brown, Cvetkovic, Vicedo, Delgado), que otros son irregulares (Arteaga, Gentile) y que los puestos de 4 y de 5 están cubiertos muy mal, pero hay talento suficiente como para no pasar los apuros que se están pasando.

Es necesario despedir a Zamora ya. Es duro, pero no deja de ser cierto. Y la solución, tanto para esta temporada como para las siguientes, es disponer de entrenadores contrastados. Como ya he comentado antes, eso es lo que nos ha permitido estar en una posición cómoda, que nos permita competir y tratar de ir mejorando poco a poco deportivamente mientras se va pagando la deuda con Hacienda. En caso contrario ya sabemos lo que pasa: descenso y posible desaparición. Una vez que se disponga de ese entrenador, es necesario tener una plantilla equilibrada, con dos jugadores por puesto que den el nivel, no nos vale con tener una estrella y un mediocre, porque el primero tiene que descansar y se puede lesionar. Si cumplimos con esas dos premisas, podremos salir del pozo en el que estamos desde hace más de un decenio, sino nuestro futuro estará en el aire.



lunes, 25 de febrero de 2019

¿Problemas con la tecnología en el deporte? No, con los que la usan

Un lunes más amanecemos con los ecos de la polémica por una decisión arbitral relacionada con el VAR. Hoy toca el penalti de Casemiro (inexistente), igual que en otras ocasiones fue el penalti no pitado a Vinicius contra la Real Sociedad (acción evidente) o el gol concedido a Luis Suárez frente al Leganés (fragante falta sobre el portero no pitada). Cada jornada tenemos lío, porque el VAR entra o no entra, y termina tomándose una decisión errónea. Al menos ahora los fueras de juego no admiten discusión, porque los hace una máquina, como con el Ojo de Halcón del tenis, pero el resto sigue alimentando la furia de algunos. Aunque, ojo, que esta polémica no afecta sólo al videoarbitraje futbolero, sino que llega a deportes en los que los errores arbitrales son más habituales (por el número de acciones que se producen) como el baloncesto.


En la pasada Copa del Rey de baloncesto, en la que estuve presente (un capricho que hacía años que quería darme), se produjo un último minuto de auténtico bochorno arbitral. El FC. Barcelona iba 5 puntos arriba (87-92) y atacaba el Madrid. El balón llegó a Randolph (protagonista absoluto de ese último minuto) y éste acierta con un triple (90-92). Desde la línea de fondo, Tomic duda a quién pasar y lo termina haciendo sobre Singleton, que ha cruzado la mitad de la pista y se dispone a anotar una bandeja fácil. Y desde ahí, el horror. Randolph trata de taponar a Singleton, pero le sacude un manotazo terrible en la cabeza (clara falta antideportiva) que evita la canasta. Los árbitros no pitan nada y dejan seguir. El balón llega a Jaycee Carroll que, tras una finta, anota y recibe falta personal (dudosa) con la que cierra una jugada de 2+1 (93-92). Quedan cuatro segundos y el Barça saca desde mitad de cancha. El balón llega a Tomic que evade a Ayón y, forzado, lanza a canasta. El balón toca el aro y después el tablero antes de que Randolph agarre el rebote. El partido parece terminado... Pero no. Los árbitros, tras un rato de visionar la jugada, deciden dar canasta (algo inaudito) y balón para el Madrid, que trata de anotar con un tiro lejano de Llull que no entra. 93-94 como resultado final. Bochorno absoluto.


¿Cuál es el problema con el uso de la tecnología en los deportes? Pues ninguno. El problema es que esa tecnología la utilicen perfectos inútiles. Porque en el partido de ayer yo vi penalti claro a Casemiro en directo...Y vi que era un piscinazo en la repetición. Y como yo millones. Y en el baloncesto igual, yo no vi el manotazo de Randolph, pero el tiro de Tomic me pareción rebote. Ahora bien, después de ver ambas imágenes repetidas no me cabe ninguna duda sobre lo que ocurrió. No sé si es un tema de cobardía, de protocolo (dicen que los que están en la sala del VAR por protocolo no corrigen cosas que haya pitado el árbitro a menos que sean flagrantes), de falta de medios (comentan que los árbitros de la Final de la Copa del Rey de baloncesto sólo vieron imágenes desde dos cámaras...Pues que hubieran visto todas) o de predisposición (que quiero creer que no hay). Lo que sí tengo claro es que o se castiga duramente al que mete la pata en estas situaciones o no vamos a encontrar a profesionales que fallen menos. Que la cagas y no le dices al árbitro que lo de Casemiro es piscinazo...Pues 3 meses sin partidos. Que la cagas y te inventas algo para compensar un error previo en la Copa del Rey...Pues sin pitar el resto de la temporada. Estoy seguro de que si les tocan el bolsillo las cosas mejorarían.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Victoria de Estudiantes sobre el Barça a ritmo de Salgado, el Curro Romero colegial

El Estu consiguió ayer una nueva victoria ante uno de los dos grandes de la Liga ACB (tras tumbar al Madrid hace dos semanas, un doble éxito que no se daba en el club de Serrano 127 en la misma temporada desde hace años), en este caso el F.C. Barcelona, por un fantástico 102-96, un marcador que resume a las claras qué tipo de partido fue: entretenido, con muchas canastas y con espectáculo por ambos bandos. La primera parte de claro color blaugrana (21-31 tras el primer cuarto y 51-57 al descanso) aunque las sensaciones en el intermedio eran positivas para el conjunto estudiantil, y se confirmaron en un gran tercer cuarto (71-70) y un serio último período en el que le dieron la puntilla al equipo catalán.


Como decíamos, el partido fue de gran espectáculo por los dos equipos. En un lado un Barça mermado por las lesiones de sus exteriores (aunque cuenta con un roster que le permite tener a Hezonja de último hombre de la rotación cuando sería titular en el 90% de los equipos ACB) pero con el resto de sus piezas a punto, apoyado en Pleiss y Thomas pero sobre todo con Doellman, que se fue al descanso con 14 puntos sin fallo y acabó con 25 y 29 de valoración. En el otro la defensa y actitud de Rabaseda, el oficio de Slokar y unos memorables Nacho Martín (24 puntos y 28 de valoración) y Van Lacke (25 puntos y 33 de valoración) ponían la guinda al enorme partido de Javi Salgado (20 puntos y 6 asistencias para 20 de valoración), el verdadero termómetro del equipo colegial.


Estudiantes ha ganado cuatro partidos en lo que llevamos de temporada, justo los cuatro en los que la actuación de Javi Salgado ha sido sobresaliente, ¿casualidad? Lo dudo. El eléctrico base bilbaíno actúa como Curro Romero en la plaza de toros, dando la de cal y la de arena en cada partido, capaz de meter triples de último segundo de posesión con un defensor más alto encima (esto no es complicado, el bueno de Javi debe medir como yo, poco más de 1,70) o de comerse posesiones por no tener a quien pasar la bola. Eso sí, el día que (como ayer o frente al Madrid, pero sobre todo la primera jornada frente a Gipuzkoa Basket) suena la flauta da gusto verlo a él y al equipo, que juega como el Estudiantes de toda la vida: defendiendo con el cuchillo entre los dientes, contraataques rápidos y espectáculo garantizado. La plaza se dividía entre fans acérrimos y odiadores máximos de Curro, hoy pasa lo mismo en el Palacio de los Deportes con el base estudiantil. Yo soy de los que voy al Palacio a ver a Salgado, porque cuando Curro está bien no hay nadie como él.


jueves, 11 de septiembre de 2014

Orenga y el Método FEB

"[...] España lo ha perdido porque ha tenido rachas de ataque pobre y sin recursos. El culpable de esto, fuera de la incapacidad de los jugadores para salir de las trampas defensivas de los rivales, ha sido sin duda el seleccionador nacional, Juan Antonio Orenga, que ante la oportunidad de dirigir a la mejor selección europea (y la segunda del mundo) ha respondido ejemplarificando el principio de Peter.

El principio de Peter o principio de incompetencia de Peter, cuyo nombre se debe a Laurence J. Peter, un pedagogo estadounidense que vino a decir que "En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia: la nata sube hasta cortarse" con el corolario siguiente:

  1. Con el tiempo, todo puesto tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones.
  2. El trabajo es realizado por aquellos empleados que no han alcanzado todavía su nivel de incompetencia.
[...] Esto es precisamente lo que le ha sucedido a Orenga, que se ha demostrado incompetente para desempeñar sus obligaciones al no tener ninguna jugada de ataque preparada para los minutos finales de todos los partidos apretados que hemos tenido.
[...] Cuando el caudillo de la Federación Española de Baloncesto, José Luis Sáez, el sinvergüenza de apariencia mafiosa que se vanagloria de los éxitos de las selecciones inferiores (como si fuera la FEB quien forma a los jugadores y no las canteras de los equipos ACB), decidió que el sustituto del también ineficiente Sergio Scariolo (éste al menos tuvo la suerte de tener en los Europeos ganados a Batman y Robin, que con su calidad ocultan la carencia de nivel del entrenador) iba a ser Orenga, casi me entró la risa tonta. Pensé que el mundo del deporte es un reflejo de la sociedad, está claro, porque que le den ese puestazo al mismo inútil cuyo currículum era hasta ese momento haber sido despedido del Estudiantes por perder los primeros 5 ó 6 partidos de la temporada, haber ganado un campeonato de categorías inferiores con Mirotic de estrella (era como ver a adultos contra niños) y ser ayudante de Gominolo (recordemos, el mismo que hizo el ridículo en el último Mundial), es sencillamente una decisión de elegir a dedo. Ahora se podrá vanagloriar de haber ganado el bronce contando con el mejor backcourt (la tripleta de bases, Llull, Rudy, San Emeterio...) y el mejor pívot del campeonato...Qué mérito. Un buen entrenador (eso debería ser un seleccionador, algo más que un mero alineador, que es lo que ha sido Orenga) habría ganado el torneo, sencillamente porque la nuestra era, pese a las bajas (sobre todo las interiores), la mejor selección del Eurobasket. Una lástima que hayamos sufrido el principio de Peter."

Esto escribía yo por aquí hace poco menos de un año, señalando las carencias de un ¿entrenador? que, con la mejor selección de Europa, perdió 4 partidos en un único campeonato y conquistó una triste medalla de bronce que sabía a poco por el potencial de los nuestros. Entonces fueron los franceses los que apearon a España y ayer volvieron a hacerlo, con el mismo tipo de baloncesto: juego defensivo duro, posesiones largas, tanteos bajos...¿Aburrido? Sí, pero su única opción de ganarnos. Ante eso España estuvo dubitativa, apática y fallona desde el inicio, mostrando una sorprendente incapacidad de anotación (52 es la puntuación más pobre de la selección española desde 1968) debida en parte a la gran defensa francesa, a la falta de puntería de los tiradores y a la incapacidad desde el banquillo de tener ni media jugada preparada. Desde que Orenga es seleccionador, España no ha ganado ni uno solo de los partidos que han llegado igualados al final del tiempo reglamentario, demostrando que anda muy corto de conocimientos y de preparación como para poder desempeñar satisfactoriamente la labor de seleccionador español.

"¡Ahí va! Se me ha olvidado otra vez tener jugadas preparadas...Bah, ya pensarán en algo los chavales.

Ayer comentaba a mis acompañantes en el Palacio de los Deportes (sí, lo sufrí in situ) que Orenga había conseguido hacer bueno a Scariolo. Lo del italiano me pareció un periplo irregular, con victorias en dos Eurobaskets y la medalla de plata en los Juegos, pero perdiendo partidos varios en esos torneos (incluso uno sonrojante frente a Brasil para evitar a los EE.UU.) y cayendo eliminados en el Mundial de hace 4 años con una actuación decepcionante. Pero esto de Orenga clama al cielo: si lo del año pasado fue pobre y casi de suspenso, lo de este año ha sido un fracaso total, en el que no sirve de nada decir que los chavales tuvieron mal partido, básicamente porque de esos se tienen en todos los campeonatos y es justo ahí donde debe estar un entrenador: poniendo calma si están nerviosos, buscar alternativas si las cosas no salen, teniendo cosas preparadas de antemano por si se presentan diferentes situaciones adversas...Justo todo lo que no hace Orenga, que pone más nerviosos a los jugadores, no encuentra alternativas, no hace rotaciones que puedan ayudar (Claver y Felipe casi inéditos en el Mundial, mientras Llull defiende a tipos 20 cm más altos que él y nuestros pivots naufragan contra clones de Felipe del lado francés) y no tiene preparado nada más que la ropa que se va a poner cada día.


Si el principal culpable de la derrota ayer es Orenga (los jugadores no se van de rositas tampoco, eh, que incluso con semejante rémora en el banquillo deberían haber sabido autogestionarse por muy complicado que fuera con sus 3 bases en pista, Calderón de escolta y demás mamarrachadas de pobre loco), el principal culpable de los fracasos de la selección que se han producido desde la llegada de esta generación legendaria de jugadores es, sin duda alguna, el inefable José Luis Sáez. El mismo tipo que, haciendo honor al lado más peyorativo del señorito andaluz, trata la FEB como si fuera su cortijo, haciendo y deshaciendo cual Florentino Pérez y creyendo saber más que nadie sobre baloncesto (como Florentino Pérez y sus altas y bajas futboleras). De este modo tenemos por un lado la elección de seleccionadores desde que se peleó con Pepu, de la cual sólo el visto y no visto de Aíto es algo razonable, dado que Scariolo sólo llegó al aprobado y lo de Orenga es de muy deficiente. Y por el otro está el tema del que se vanagloria más: el archifamoso "Método FEB". Algunos se preguntarán qué es eso, pues bien, se trata de que, desde pequeños, la Federación Española de Baloncesto convoca a chavales y chavalas de todos los equipos de España para los campeonatos internacionales (lo que se hace en todas las federaciones de todos los deportes de todos los países del mundo) y, cuando ganan algo (sólo cuando ganan) se arrogan el éxito como si fuera la FEB quien hubiera formado a los jugadores y no sus clubes de origen. Y lo mejor es que, como buenos seguidores de Goebbels, repiten tanto esa mentira que la gente la asume como si fuera verdad. Además consiguen acólitos a su causa que siguen con esa evangelización basada en enormes trolas y que se ven premiados con puestos de nivel dentro de la organización (como Garbajosa, que vivirá de las mentiras de la FEB toda la vida) y que luego dan la cara por ella...Justo lo que hará Orenga, que en vez de tener la mínima vergüenza de dimitir de primeras tras semejante mojón de actuación, afirmó que quería "luchar hasta el último partido" (cuando España ya no tiene ninguno más porque no se juega por el quinto puesto) y "que era un hombre de la Federación, dispuesto a estar donde fuera". Esto es triste porque no tiene solución alguna en el corto o medio plazo (Sáez no se irá de ahí ni con agua caliente), así que me temo que tendremos que tragar con Orenga y el Método FEB al menos por un tiempo.

Sáez y su Ministro de Propaganda

lunes, 23 de septiembre de 2013

Orenga y el principio de Peter

Ayer acabó el Europeo de baloncesto celebrado en Eslovenia con la clara victoria de Francia sobre Lituania en la lucha por el oro después de que la selección española aplastara a la croata para conseguir el bronce. Ha sido un campeonato muy igualado, en el que ninguna selección ha dominado con puño de hierro, ya que todas han sufrido más de una derrota (la campeona perdió dos partidos, sin ir más lejos), algo impensable en eventos similares. Además del nivel parejo de los contendientes, esto se debe al peculiar sistema de eliminatorias del campeonato, con dos liguillas que permiten que los mejores equipos se puedan relajar y pese a todo clasificarse. De esto ya se benefició España en los dos últimos Eurobaskets, tomándose a pachanga algunos partidos y coqueteando con la eliminación hasta llegar a cuartos de final y arrasar. Algo de eso ha pasado con los nuestros en este campeonato, pero con diferente resolución.


La medalla de bronce conseguida ayer no debería hacernos olvidar que la selección ha perdido cuatro partidos (Eslovenia, Grecia, Italia y Francia), y aunque ninguno ha sido de manera clara, eso constituye un fracaso a todas luces. En otro tipo de campeonato, perder esa cantidad de partidos seguro que no te lleva a ganar presea alguna así que creo que, dada la irregularidad en las actuaciones, podemos darnos con un canto en los dientes. En los cuatro partidos que hemos perdido hemos contado con ventajas más o menos amplias, y, en cuanto nos han apretado un poco, no hemos sabido responder a la presión. La excelente defensa exhibida durante todo el torneo (una media de 62 puntos recibidos, algo bárbaro) no fue suficiente en ninguno de los partidos ante la carencia de ideas en ataque. Siempre se dice que las defensas ganan campeonatos, pero en este caso España lo ha perdido porque ha tenido rachas de ataque pobre y sin recursos. El culpable de esto, fuera de la incapacidad de los jugadores para salir de las trampas defensivas de los rivales, ha sido sin duda el seleccionador nacional, Juan Antonio Orenga, que ante la oportunidad de dirigir a la mejor selección europea (y la segunda del mundo) ha respondido ejemplarificando el principio de Peter.

El principio de Peter o principio de incompetencia de Peter, cuyo nombre se debe a Laurence J. Peter, un pedagogo estadounidense que vino a decir que "En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia: la nata sube hasta cortarse" con el corolario siguiente:
  1. Con el tiempo, todo puesto tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones.
  2. El trabajo es realizado por aquellos empleados que no han alcanzado todavía su nivel de incompetencia.

Esto es precisamente lo que le ha sucedido a Orenga, que se ha demostrado incompetente para desempeñar sus obligaciones al no tener ninguna jugada de ataque preparada para los minutos finales de todos los partidos apretados que hemos tenido, exceptuando la premisa de que Sergio Rodríguez recibiera el balón e hiciera lo que quisiera en ese momento. Cuando eso sucede en una mala tarde de manera puntual, no se puede generalizar (un cesto no hace ciento), pero cuando te pasa en cuatro ocasiones en un campeonato en el que juegas 11 partidos...Amigos, eso es incompetencia, por mucho que Pau Gasol y Navarro no estuvieran con la selección este verano.

"Ya sabes, Sergio, la jugada ensayada...Tú coges el balón y te la chupas hasta que decidas qué hacer"

Cuando el caudillo de la Federación Española de Baloncesto, José Luis Sáez, el sinvergüenza de apariencia mafiosa que se vanagloria de los éxitos de las selecciones inferiores (como si fuera la FEB quien forma a los jugadores y no las canteras de los equipos ACB), decidió que el sustituto del también ineficiente Sergio Scariolo (éste al menos tuvo la suerte de tener en los Europeos ganados a Batman y Robin, que con su calidad ocultan la carencia de nivel del entrenador) iba a ser Orenga, casi me entró la risa tonta. Pensé que el mundo del deporte es un reflejo de la sociedad, está claro, porque que le den ese puestazo al mismo inútil cuyo currículum era hasta ese momento haber sido despedido del Estudiantes por perder los primeros 5 ó 6 partidos de la temporada, haber ganado un campeonato de categorías inferiores con Mirotic de estrella (era como ver a adultos contra niños) y ser ayudante de Gominolo (recordemos, el mismo que hizo el ridículo en el último Mundial), es sencillamente una decisión de elegir a dedo. Ahora se podrá vanagloriar de haber ganado el bronce contando con el mejor backcourt (la tripleta de bases, Llull, Rudy, San Emeterio...) y el mejor pívot del campeonato...Qué mérito. Un buen entrenador (eso debería ser un seleccionador, algo más que un mero alineador, que es lo que ha sido Orenga) habría ganado el torneo, sencillamente porque la nuestra era, pese a las bajas (sobre todo las interiores), la mejor selección del Eurobasket. Una lástima que hayamos sufrido el principio de Peter.


martes, 19 de marzo de 2013

"12 Dev Adam" de Athena


La canción de hoy es bastante conocida en el mundillo de los aficionados al baloncesto europeo y completamente desconocida para los profanos. Se trata de un tema de encargo, una de esas canciones que los organizadores de un evento le encargan a algún cantante o grupo famoso en su país para que sea una especie de himno del acontecimiento. En este caso, esta canción, pensada en un principio como sintonía o banda sonora del Eurobasket de Turquía de 2001, se convirtió, gracias a la acogida de los aficionados turcos, en el himno oficioso del campeonato y, sobre todo, de su selección, a la que el título hace referencia (“12 Dev Adam” significa en turco “Doce hombres altos”). De hecho la canción caló tanto que para el Mundobasket de 2010, también celebrado en Turquía, se volvió a usar.


Recuerdo aquel europeo por varias cosas, fue el primer gran campeonato de Pau Gasol, España ganó el bronce contra la Alemania de Nowitzki tras perder en semifinales contra una Yugoslavia (Serbia y Montenegro) que en aquella época era intratable (ahora los intratables somos nosotros), y yo le presté especial atención al torneo porque aquel verano me acababa de hacer abonado del Estu con mis padres. En aquella época las cadenas de televisión eran muchas menos que ahora y los partidos los retransmitía Televisión Española, en concreto el periodista Nacho Calvo (ahora centrado exclusivamente en los innumerables partidos de tenis que echan en Teledeporte) con el ex jugador José Antonio Montero como comentarista especializado. La pareja no molestaba al telespectador (cosa a destacar, porque muchas parejas que retransmiten lo hacen) y, sobre todo, dejaron una escena memorable en la final del campeonato cuando, antes de comenzar el encuentro, se encontraban a pie de pista y con el bullicio que había en el pabellón no eran capaces de oírse el uno al otro pese a encontrarse a escasos centímetros de distancia.


La canción, que luego la usó la (D)emencia para cánticos del Estu (cambiando la letra, obviamente), es un tema fantástico, una de esas joyas raras que te encuentras de casualidad. Tiene mucho ritmo, sonidos típicos turcos, un estribillo pegadizo (aunque no hables turco te quedas con él, así que pegadizo es, sin duda) y se te queda en la cabeza, tanto que cuando la busqué en Internet una de las versiones la habían titulado como “la canción que cantaban los turcos en el basket”, así que no creo que sea el único al que le pasó. Por otro lado, buscar la canción en la Red también me permitió conocer al grupo que la canta, Athena, que tienen un estilo muy ecléctico, mezclando varias géneros (ska, pop, rock, punk, etc.) con canciones muy buenas. Como siempre pongo unos vídeos y la letra tras ellos.






OooooooOoo

Uh Ah dev adam oniki dev adam
Uh Ah dev adm hey hey hey hey (2x)

Her zaman yanndayz
Yanlz brakmayacaz
Kanka senle bir kez daha
ampiyon olacaz

Uh Ah dev adam oniki dev adam
Uh Ah dev adam hey hey hey hey
Uh ............hey hey hey hey
Uh Ah dev adam oniki dev adam
Uh Ah dev adam hey hey hey hey (4x)

lunes, 17 de diciembre de 2012

"Ganar es de horteras" de Guillermo Ortiz

El último libro que me he leído ha sido "Ganar es de horteras", escrito por Guille Ortiz. Descubrí a Guille Ortiz en una de esas casualidades interneteras que tanto me gustan, cuando buscas algo o alguien que te gusta y que te hace descubrir algo o alguien nuevo que también te gusta, lo que supone una doble alegría. En concreto lo que sucedió fue que me enteré de que Enric González escribía en Jot Down y, aprovechando que ya estaba por ahí, me enganché a su manera de hacer periodismo (ya he contado por aquí que soy suscriptor) y a los artículos y columnas de algunos de los que escribían por allí, como Guille Ortiz. Luego busqué un poco por la red y descubrí su blog, haciéndome seguidor al instante. Se trata de un bloguero activo, ya que publica en su bitácora todas sus participaciones en otros medios (no sólo escribe para Jot Down), y además escribe sobre muchas cosas, con lo que resulta muy entretenido seguir su blog. A través de ahí me enteré de que iba a sacar un libro sobre los últimos 25 años del Estu, que es el libro del que hablo hoy por aquí.


"Ganar es de horteras" no es una crónica típica de los últimos 25 años del Estudiantes, sino un relato biográfico escrito por un aficionado del club. En el libro, Guille Ortiz entrelaza de manera magistral los acontecimientos que sucedían en el club (la llegada de Pinone y su dupla con Russell y, luego, con Winslow; la subida al primer equipo de Azofra y Herreros; la Copa del Rey y la Final Four de 1992; la "traición" de Herreros; la Copa del Rey del año 2000; Carlos Jiménez, Felipe Reyes y demás productos de la cantera estudiantil; el año del "casi" campeonato; el declive hasta el año del "Que no bajamos" y el descenso de la temporada pasada...) con los que le iban ocurriendo al propio Guille Ortiz durante ese tiempo (cómo su tío Pancho Varona le hizo del Estu; su ingreso en el Ramiro; las relaciones con la Demencia; los viajes con el equipo; las distintas novias que iban apareciendo y desapareciendo; su abuela y demás familiares; las alegrías por las victorias y el dolor de las derrotas...).



Cuando, antes de recibir el libro que compré por Internet y recibí por correo, leí y escuché entrevistas al autor y éste respondía que se trataba de un libro estilo "Fiebre en las gradas" pero de baloncesto, lo que pensé fue que se trataba de una osadía. Me equivoqué. Como en el libro de Hornby, no se trata sólo de cómo esté escrito (ambos están muy bien) sino de la capacidad que tiene el relato de llegar directamente al lector. Cuando leí "Fiebre en las gradas" me sentí plenamente identificado con ese futbolero del Arsenal que escribía sus tribulaciones de hincha, y he sentido exactamente lo mismo con el libro de Guille Ortiz (quizá más, al ser yo aficionado del Estu y abonado desde hace 12 temporadas, habiendo vivido muchas de las cosas que cuenta). Se trata de un libro que llega al corazón del aficionado y se queda ahí. Una maravilla.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Mierda de domingo

Si hace unas semanas escribía por aquí lo buena que puede ser una mañana de domingo, hoy no puedo más que resaltar justo lo contrario. Ayer fue un día de mierda. No sólo porque fuera el último día de tres días libres (el viernes fue fiesta en Madrid), sino porque se dieron una serie de acontecimientos fatídicos, justo lo contrario que ese domingo tan bueno.

Para empezar el partido con mis amigos. El S. XXXX jugó (jugamos, pero en tercera persona parece que no somos tan responsables) de pena y perdimos 7-0. Quizá fue porque, por primera vez en mucho tiempo, nos presentamos 10 a jugar, lo que permite que en fútbol sala tengas cinco cambios para elegir, y como estamos acostumbrados a venir más o menos 7, todo termina siendo un desconcierto y un desabarajuste absoluto. Aunque además de eso lo que pasó fue que no dábamos una a derechas, con lo que el marcador reflejó justo lo que pasó. Ojo, que lo peor para mí no fue el resultado (que fue malo) sino que me jodí la espalda por segunda vez en dos semanas (lo que no ayuda a que me ponga a escribir por aquí, entre otras cosas) y estoy tieso tieso.

Si la mañana había sido bastante chunga, la tarde no mejoró. Fui a ver al Estu contra el CAI y, por segundo partido consecutivo, palmamos. No se puede decir que no fuera justo, básicamente porque los ¿zaragozanos? estuvieron más que acertados en los triples y los nuestros no anduvieron tan finos en ataque como en el resto de partidos jugados. Una lástima, la verdad, porque una victoria habría catapultado nuestras opciones de jugar la Copa del Rey, una cita a la que no me importaría asistir.

Espero que esta semana las cosas vayan mejor.


lunes, 15 de octubre de 2012

Mañana de domingo inmejorable



En la mañana de ayer se juntaban (incluso se solapaban) dos eventos que me implicaban directamente. El primero de ellos era el primer partido de liga del glorioso S. XXXX (evidentemente no voy a poner el nombre del equipo aquí, sería motivo de descojone continuo para todo aquel que se prestara a seguirnos) que es el equipo en el que jugamos mis amigos de siempre y yo desde tiempo inmemorial. En el S. lo importante no son las victorias (eso es obvio, ganamos muy poco) sino juntarnos los amigos cada semana para vernos y no perder el contacto. Además después de los partidos normalmente nos quedamos tomando algo y comentando las jugadas y otras tantas cosas. Se trata de un rito que me encanta tener, la verdad. El caso es que ayer teníamos el primer partido y al habernos cambiado de día y franja horaria, estábamos expectantes ante el nivel que mostrarían nuestros contrincantes (el año pasado nos metieron 12 ó 13 para empezar, así que no nos habría sorprendido una dolorosa derrota) y cómo nos sobrepondríamos a la baja de la que ha sido nuestra estrella las últimas temporadas, nuestro portero (lo que dice mucho de nosotros). Pues resultó que ganamos, sorprendente pero cierto. En la primera parte me puse yo de portero (probablemente sea de los peores porteros que haya en el mundo, y como jugador de campo tampoco mejora mucho la cosa) y terminamos ganando 2-0. Probablemente hayan sido los 20 minutos más plácidos que recuerde siendo portero. En la segunda respondimos a nuestra fama, jugando peor y sin rematar las ocasiones que tuvimos, con lo que con un gol con la mano y otro de rebotes múltiples nos empataron a falta de 5 minutos. Sin embargo lo mejor estaba por llegar, ya que en las tres jugadas siguientes marcamos tres goles, sentenciando el partido en un visto y no visto, dejando que nos marcaran otro antes de que el árbitro pitara el final. Total, 5-3, lo que es sin duda un comienzo liguero esperanzador.


El otro evento era el partido del Estu contra el Cajasol. Como ya he dicho ambos partidos se solapaban ya que mi partido era a las 11:30 y el de baloncesto era a las 12:15, con lo que pese a correr para llegar sólo pude presenciar el final del segundo cuarto y la segunda mitad entera. Allí me esperaban V. y su amiga M. que me comentaron que el Estu mandaba (de 7 al descanso, 36-29) pero sin romper el partido, eso sí, con un excelso Carl English (para goce de V. que le adora pese a que se esté quedando calvete) que llevaba 16 puntos en el entretiempo. La segunda parte fue sencillamente majestuosa, con el Estu en plan apisonadora anotando (40 puntos en la segunda mitad) y defendiendo (sólo 17 puntos recibidos), de la mano de unos enormes Kirksay (haciendo de todo, como siempre) e English (que se elevó hasta los 32 puntos con siete triples anotados). Ya dije el otro día por aquí que este Estu parecía un soplo de aire fresco, y desde luego lo que hemos visto hasta ahora es para ilusionarse. Ojalá esta línea de crecimiento siga igual, sería una buenísima noticia.


P.D. Sé que últimamente escribo menos por aquí, pero ahora de lunes a jueves tengo clases de idiomas (L y X italiano, y M y J inglés) con lo que me queda poco tiempo, que debo usar, además de para salir de casa y disfrutar un poco de la vida (como el sábado pasado en el mercadillo medieval de Alcalá de Henares, una gozada que hago año tras año), para terminar con la presentación del Proyecto Fin de Carrera que me convertirá por fin en ingeniero (ya queda menos). Espero encontrar huecos para poder seguir escribiendo, básicamente porque me encanta hacerlo.