Una colección de historias, anécdotas, reflexiones y chorradas varias sin más objetivo que entretener
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lunes, 20 de mayo de 2019

"This Fire" de Franz Ferdinand

Hoy es lunes y toca canción. ¿Por qué lunes? Porque la canción que tengo en la cabeza tiene que ver con el final de Juego de Tronos, que he visto hoy mismo. Venía pensando qué podría resumir lo que he visto en los dos últimos capítulos de la fantástica (en todos los sentidos) serie de HBO, y viniendo hacia la oficina, con una hora menos de sueño para evitar "espoilers" durante el día, he escuchado la letra de la maravillosa canción de los escoceses Franz Ferdinand. En la letra de la canción nos encontramos con frases como (la traducción es mía): "este fuego está fuera de control", "voy a quemar esta ciudad". Si alguien te dice que la canción es ad hoc, ¿cómo no creerlo?


Este tema de Kapranos y cía es el escogido por la banda para cerrar sus conciertos, y la verdad (lo he visto in situ) es que es un broche magnífico. Si los creadores de Juego de Tronos hubieran querido hacer un guiño al penúltimo capítulo de la serie debería haber sonado "This Fire" en los títulos de crédito. Como siempre, pongo un par de vídeos y la letra a continuación. Valar dohaeris.





"This Fire"

Eyes, boring a way through me
Paralyse, controlling completely
Now there is a fire in me
A fire that burns

This fire is out of control
I'm going to burn this city
Burn this city
This fire is out of control
I'm going to burn this city
Burn this city
This fire is out of control
I'm going to burn this city
Burn this city
This fire is out of control
I'm going to burn it, I'll burn it
I, I, I'll burn it down

Eyes, burning a way through me
Overwhelm, destroying so sweetly
Now, there is a fire within me
A fire that burns

This fire is out of control
I'm going to burn this city
Burn this city
This fire is out of control
I'm going to burn this city
Burn this city
This fire is out of control
Then I, I'm out of control
And I burn,

Oh, how I burn for you
Burn, oh how I burn for you
Burn, how I
Burn, how I
Burn, oh how I...

This fire is out of control,
I'm gonna burn this city,
Burn this city...

martes, 6 de mayo de 2014

Breaking Bad - A Tribute de Alexandre Gasulla

Alexandre Gasulla se llama el tipo que ha hecho el siguiente montaje audiovisual a modo de homenaje a una de las mejores series que he visto nunca: "Breaking Bad". Es verdaderamente espectacular cómo en 8 minutos de metraje es capaz de hacernos ver la paulatina caída a los infiernos de Walter White (o Heisenberg, como se prefiera). Seguro que el que ha sido fan de la serie lo disfruta tanto como yo cuando me lo he encontrado. Una maravilla.

jueves, 3 de abril de 2014

La última mala broma de HIMYM

Siendo frío en el análisis, no tendría que haber esperado gran cosa del final de "How I Met Your Mother" ("Cómo conocí a vuestra madre"), una serie que ha tenido 3 ó 4 buenas temporadas (las primeras) y que desde entonces ha ido decayendo en un triste y aburrido descenso a los infiernos de las sitcoms, como ya comenté hace tiempo por aquí. Porque, ¿qué hay peor para una comedia que dejar de tener gracia? Pues eso le ha pasado a esta serie desde hace muuuucho tiempo. Partiendo de esa base, ¿cómo puede ser que el final de esta serie me haya parecido una absoluta tomadura de pelo? Pues a continuación desarrollo mi razonamiento (contiene spoilers a tope) de por qué los creadores de una serie (que era prometedoramente buena y se convirtió en algo mediocre) han decidido finalizar insultando a sus seguidores.


Una serie que dura nueve temporadas no necesita que en un capítulo de 40 minutos se trate de contar dónde quedan los personajes una vez que se pone punto y final a la misma. Si tenían algo que contar (tras estirar el chicle como lo han hecho, lo dudo) que lo hubieran hecho en más temporadas. Pegar saltitos poniendo escenas en 2015, 2016, 2018, 2020, etc. para ver qué les sucede a los personajes es propio de alguien que sabe poco o nada de cómo terminar una historia, o no tiene ideas porque las ha gastado todas (estos no sólo las han gastado, sino que las han repetido hasta la saciedad) y termina convirtiendo el último capítulo en un triste brainstorming sin ilación.


En esos ridículos saltos temporales hacia el futuro de los que consta el último capítulo de la serie, ya sabemos que Lily y Marshall van a tener tres hijos (del segundo nos hemos enterado durante la última temporada y del tercero en el último capítulo), que cambian de casa dejando el apartamento (haciendo una fiesta de Halloween en la azotea...Qué novedad en la serie), que Marshall se convierte en juez y luego aspira al Tribunal Supremo (algo que ya sabíamos) tras trabajar en el ámbito privado (detestándolo a muerte). La verdad es que con estos dos personajes no podían estropear nada que no hubieran fastidiado antes, básicamente porque perdieron la gracia hace muchas temporadas, siendo incapaces de que participaran en tramas divertidas como pareja (sólo de manera individual y tangencialmente juntos), aunque, eso sí, los creadores se esmeran en joderles la vida un poco y hacen que Lily esté triste porque la pandilla no se reúne y a Marshall le hacen esperar la vida hasta ser juez.


Por otro lado, tras destinar más de temporada y media al definitivo enamoramiento de Barney y Robin, con nada más y nada menos que toda la última temporada volcada en el fin de semana de su boda, forzando al espectador a creer que sí, que efectivamente son uno para el otro y vivirán felices para siempre, resulta que en el último capítulo, en cuestión de un minuto te dicen que se han divorciado (a escondidas de sus amigos) porque discutían mucho y tal. Así, sin más ni más. A mí no me habían convencido como pareja cuando salieron la primera vez (lo vendieron de pena, la verdad), pero sí que creí en ellos en esta ocasión, sobre todo porque el compromiso de Barney parecía genuino y no impostado como la vez anterior....Pero no, tenían que divorciarse...


....Porque eso le permite a Barney volver a ser el que era: un mujeriego empedernido...Al que ya no te crees, precisamente por todo lo ocurrido con Robin, ¿qué personaje medio normal puede cambiar radicalmente volviendo al inicio? Pero cuidado que aquí no acaba la cosa, ¿cómo se puede terminar jodiendo aún más al único personaje que todavía no odiabas y te sacaba alguna sonrisilla? Pues haciendo que en una de sus múltiples apuestas consigo mismo relacionadas con conquistas sexuales (acostarse con una mujer diferente cada día durante un mes) la chica en sí (número 31, para ser exactos) se quede en estado de buena esperanza y le dé a Barney justo lo que los creadores de la serie creían que necesitaba: una niña. Sí, Barney padre. El colmo de los colmos, una broma macabra y cruel que más parece un castigo.


Aunque para castigo el que le hacen a la pobre madre, Tracy (el nombre lo descubren en el último capítulo, como si fuera algo relevante entre tanta majaderia), que es probablemente de lo mejor de la temporada (aunque de primeras no me gustó su elección porque no es especialmente guapa y esperaba algo más, me ha convencido su simpatía y cercanía), y a la que, después de matarle al novio (eso sale en el capítulo "How your mother met me"), romper con el siguiente en el fin de semana previo a la boda de Robin y Barney cuando le ha pedido en matrimonio (tras años enclaustrada en sí misma por el trauma se echó otro novio), conocer y enamorarse de Ted (eso, seamos serios a estas alturas, es un buen castigo), tener dos hijos con él e incluso casarse...La matan. Sí, amigos, los creadores de la serie la matan de una terrible enfermedad seis años antes de que el paliza de Ted (se fue volviendo así con el tiempo, al principio cae simpático) les cuente a sus hijos cómo conoció a su madre. Y, os preguntaréis, ¿por qué coño la matan cuando se ha ganado nuestro corazoncito?



Pues para que al final, después de 9 putos años mareando la perdiz, resulte que Ted y Robin terminen juntos (aunque ayuda que se divorciara de Barney, claro). Después de haber salido y ver que no eran compatibles, después de acostarse en plan "amigos" y ver que no funcionaba, después de que todo el mundo pensara que Ted era patético porque jamás se quedaría con Robin pero seguía tras de ella como un perro faldero, después de que Robin demostrara (tras muchos intentos masculinos) que su pareja ideal es Barney, después de que Ted encontrara al amor de su vida en varias ocasiones (incluida la madre), después de que te convencieran por activa y por pasiva de que NUNCA iban a volver a estar juntos. Después de todo esto, los hijos animan a Ted a que le pida salir a "Tía Robin" y él va, como no, a buscarla con el dichoso cuerno azul.


Y yo me pregunto, ¿no podían haber dejado a Lily y Marshall en paz dentro de su monótona vida? ¿No podían haber dejado a Robin y Barney ser felices dentro de del matrimonio ideal que nos habían vendido? ¿No podían haber dejado a Ted que disfrutara de una vez del amor de su vida (del verdadero, no del obsesivo con Robin) junto con sus retoños? ¿No podían haberse ahorrado la leccioncita de que la vida es dura (lo sabemos perfectamente y no necesitamos que una sitcom nos lo recuerde)? ¿No podían haberse dado cuenta de que con los giros absurdos del último capítulo lo único que hacían era banalizar una serie de 9 temporadas que se llama "Cómo conocí a vuestra madre" y que debería haberse llamado "Cómo terminé quedándome con Robin"? ¿No podían haber acabado con una escena tan bonita como la del paraguas amarillo?


Pese a todo, pese a haber caído en picado su nivel desde hace temporadas y a esta última mala broma, siempre estaré agradecido a HIMYM por dos razones: me dio la esperanza de encontrar series que ocuparan el hueco que me dejó "Friends" y, sobre todo, me engancho a ver series en versión original (por no esperar a que las doblaran), lo que me ha permitido mejorar y mucho mi nivel de inglés, además de abrirme un abánico amplio de posibilidades culturales.

domingo, 6 de octubre de 2013

Te das cuenta de que eres un friqui...

...Cuando estás viendo el primer capítulo de la tercera temporada de "Homeland" y te percatas del siguiente guiño cinéfilo ochentero.


No creo que en una serie protagonizada por Mandy Patinkin (el inolvidable Iñigo Montoya de "La princesa prometida") ese elemento se dejara al azar. Por otro lado, no es el único guiño a tan memorable película (algún día contaré por aquí con detalle lo mucho que me gusta) que ha habido esta semana en las series estadounidenses. En el tercer capítulo de la última temporada (por fin) de "How I Met Your Mother", se hace referencia a la escena de "Hello, my name is Iñigo Montoya. You killed my father...Prepare to die" y además al actor que la protagoniza, quizá lo único decente que tuvo el capítulo (como ocurre desde hace más de cinco temporadas).

domingo, 2 de junio de 2013

Will Smith, el número uno

En plena adolescencia no me perdí ni uno solo de los capítulos de "El príncipe de Bel Air" y desde entonces he tenido al bueno de Will Smith en gran consideración. Es cierto que aquella serie de televisión no era nada más que un producto de calidad media-baja y con un público objetivo muy claro: nosotros (o al menos los nosotros de aquella época), pero el caso es que todos la veíamos. No creo que nadie que viera aquella serie entonces imaginara hasta dónde le ha llevado la carrera a Will. Sin embargo ahí está, entre los actores mejor pagados del planeta (si no es el que más, estará en una elenco con Tom Cruise y algún otro a la par) porque sus películas (algunas decentes, otras reguleras) son éxitos de taquilla prácticamente siempre.


Dejando a un lado su calidad como actor (aunque ha habido papeles en los que ha demostrado ser capaz de interpretar como el mejor, como en "Alí") lo que es indudable es su capacidad para meterse a la gente en el bolsillo, básicamente porque nadie es tan cercano, amigable, divertido y entretenido cuando hay que promocionar una película, ya sea suya o de alguno de sus vástagos,cuya carrera dirige con sumo cuidado. Nosotros en España lo hemos visto ya varias veces en el programa de Pablo Motos, incluso chapurreando castellano, pero se muestra de esa manera afable, alegre y cordial allá donde va. El último ejemplo fue hace una semana más o menos, en el programa de Graham Norton en BBC One. Viendo el siguiente vídeo, ¿hay alguien que todavía se pregunte por qué Will Smith es el número uno?


jueves, 31 de enero de 2013

"The Man Who Sold The World"

Como ya comenté el otro día por aquí, la serie estadounidense "Fringe" llegó a su fin recientemente. El caso es que en uno de los capítulos de esta última temporada, en concreto al final del mismo, comienza a sonar, primero a lo lejos y después en primer plano, la canción que pongo hoy por aquí. Tengo la tonadilla de este tema en la cabeza desde entonces.


Quizá lo más curioso de esto es que la versión de "The Man Who Sold The World" que sonaba en la serie fuera la original, compuesta y cantada por el británico David Bowie, y no la que yo conocía, la famosa versión que cantó el malogrado Kurt Cobain con Nirvana en el maravilloso "MTV Unplugged in New York". No sabría decir con qué versión me quedo de las dos, ambas me parecen fantásticas (quizá porque tanto la música como la letra son estupendas), así que pongo ambas en los siguientes vídeos y, como siempre, la letra después.



We passed upon the stair
We spoke of was and when
Although I wasn't there
He said I was his friend
Which came as a surprise
I spoke into his eyes
I thought you died alone
A long long time ago

Oh no, not me
We never lost control
You're face to face
With The Man Who Sold The World

I laughed and shook his hand
And made my way back home
I searched for form and land
For years and years I roamed
I gazed a gazeless stare
At all the millions here
I must have died alone (Alt: I must have died along)
A long, long time ago

(x2)
Who knows?
Not me
We never lost control
You're face to face
With the Man who Sold the World

lunes, 28 de enero de 2013

El final de "Fringe"

El pasado 18 de enero se acabó una de mis series predilectas, la fantástica (no sólo por temática) "Fringe". Tras cinco temporadas y cien capítulos en total desde el piloto hasta el último capítulo que se emitió en el season finale, la serie estadounidense fue mutando desde la típica historia de personajes curiosos que solucionan casos autoconclusivos a, sin duda alguna, una de las mejores series de ciencia ficción de la historia.


En el episodio piloto conocíamos a la agente del FBI Olivia Dunham (Anna Torv) que, con el doble objetivo de solucionar un caso más allá de toda lógica y salvar a su compañero sentimental (otro agente), contacta con un treintañero sabelotodo (su inteligencia es asombrosa) llamado Peter Bishop (Joshua Jackson) para que le ayude a sacar del centro de internamiento para enfermos mentales (qué manera más elegante de no usar la palabra manicomio) a su padre, Walter Bishop (Peter Noble), un científico que trabajaba para el gobierno y que se volvió majara tras un accidente en su laboratorio, y que es la clave para resolver el caso que Olivia tiene entre manos. Durante el piloto conoceremos también al serio agente Philip Broyles (Lance Reddick) que termina convirtiéndose en el jefe de Olivia para estos casos que bordean los límites de lo conocido (de ahí el título de la serie), a la eficaz agente Astrid Fansworth (Jasika Nicole) que será la ayudante de Walter en el laboratorio que usan para resolver los casos, e incluso a Nina Sharp (Blair Brown) la intrigante dirigente de Massive Dynamics, una empresa de tecnología que nunca sabes si es de los buenos o de los malos.


Ese capítulo inicial tuvo un enorme presupuesto y enganchaba al espectador, pero la manera en la que se desarrolló la primera temporada, enteramente trufada de capítulos autoconclusivos (esos cuya trama empieza y acaba en el mismo capítulo) la convertía en una más de las series que seguían los pasos de Expediente X. Sin embargo, como a mediados de la segunda temporada, algo cambio en los guionistas, no sé si debido a que las audiencias bajaban, a un golpe de suerte o simplemente porque todo estaba pensado así, pero el caso es que desde entonces la serie comenzó a subir de calidad. Las tramas se alargaban pero la intriga se mantenía sin estirarse demasiado, y cada vuelta de tuerca resultaba mejor que la anterior, siempre con algún capítulo autoconclusivo pero con la trama general de fondo. Aparecieron entonces los mundos alternativos, el Cortexiphan, la misteriosa figura de William Bell (un Leonard Nimoy espectacular), los shapeshifters (desconozco el nombre en español que le han dado porque he visto la serie enteramente en inglés), los cambios en las líneas temporales y finalmente los observers...¿Qué decir de esos enigmáticos calvos con traje gris, piel pálida y carentes de sentimientos? Además empezaron a utilizar maneras nuevas de realizar capítulos (como han hecho en "Community"), tirando de animaciones (alguna de ellas claros homenajes, como el hecho a Terry Gilliam esta última temporada) o incluso de cómics, lo que suponía una revolución en este tipo de series.



Hacer un repaso entero de todo lo acaecido en estas cinco temporadas (por ejemplo no he hablado de los matices de cada personaje, de la distancia que hay entre padre e hijo, la historia romántica entre Peter y Olivia, o la curiosa relación que mantienen Walter y Astrid, a la que nunca llama por su nombre) se me hace difícil sin hacer spoilers que arruinen el entretenimiento de aquellos que no la hayan visto y tengan intención de hacerlo, así que aquí lo dejo. Eso sí, con el pequeño regalo del trailer de la primera temporada y las cabeceras que han aparecido en la serie, que pongo a continuación.





martes, 7 de agosto de 2012

Series veraniegas 2012

Con las series pasa como con todo en este mundo, al igual que la gente que trabaja en ese tiempo, se emiten muchas durante el periodo de septiembre a junio y cuando llega el verano se toman un respiro, como hace todo hijo de vecino. Afortunadamente para el mundo en general y para mí en particular como seriéfilo, también hay series que aparecen en el verano, como esos "machacas" que sostienen el país durante el estío. Hoy voy a hablar de algunas de esas series que echan durante el verano (que veo habitualmente) y de otras que he aprovechado para ver dada la poca oferta en estos meses.

1. "Inside men"

Esta no es veraniega pero la he visto durante el verano, así que la incorporo a la lista. Se trata de una miniserie inglesa de 4 capítulos protagonizada por varios de los actores y actrices de "Luther", que es una maravilla de serie de tono noir de la que creo haber hablado ya por aquí. Por lo visto la rodaron mientras esperaban que el protagonista de "Luther" (Idris Elba, el mítico Russell "Stringer" Bell de "The Wire") acabara de rodar la peli de Thor, en poco tiempo y con poco presupuesto. Al contrario de lo que sucede en España, los ingleses son capaces de hacer maravillas con poca pasta, básicamente por una razón: sus actores, guionistas y directores son mejores que los nuestros. Esta serie es un gran ejemplo de ello. La trama es la siguiente, en una central de depósito y de cuenta de dinero se produce un robo grandioso, tan enorme que está claro que alguien de dentro ha tenido que participar. En cuatro episodios vemos cómo son las vidas de esos personajes, los "inside men" del título. Son capítulos de una hora que se te pasan volando porque la serie es estupenda.


2. "Blue"

No sé muy bien cómo calificar a esta serie, principalmente porque sólo la han echado por Internet (se puede seguir en Youtube) y sus capítulos duran 8 ó 9 minutos. Está dirigida por Rodrigo García (hijo del Nobel García Márquez) y protagonizada por una fantástica Julia Stiles que encarna a una madre soltera (muy joven) de un muchacho de 12 ó 13 años. Resulta que para cuadrar la economía doméstica la buena de Blue (es su apodo) se gana unas buenas perrillas como meretriz. Lo que había visto de este director hasta ahora me había parecido bastante pesado y lento, y no sé si será por lo cortos que son los capítulos, pero esta serie me ha gustado mucho.


3. "Don't trust the bitch in apartment 23"

Uno de los descubrimientos positivos del verano. Se trata de una comedia de situación (sitcom) en la que las protagonistas son dos chicas muy diferentes que chocan entre sí al ser compañeras de piso en Nueva York. No parece nada nuevo bajo el Sol, pero hay bastante humor negro y me ha hecho bastante gracia (sobre todo la versión paródica de sí mismo que hace James Van Der Beek, el tristemente famoso Dawson), tanto que me ha pasado como a los ejecutivos que han decidido darle una segunda temporada a esta serie que en principio estaba pensada para rellenar huecos de programación.


4. "Continuum"

El no va más dentro de mi friquismo con las series, básicamente porque se trata de una serie...Canadiense. Aunque suene raro o exótico, "Continuum" mola un montón, quizá porque la historia tiene gancho. Resulta que en el año 2077 unos malos muy malos (que en realidad no lo parecen tanto porque luchan contra las corporaciones de empresas que son las que han derrocado a los gobiernos y dirigen el cotarro en plan dictadura) son condenados a muerte por terroristas. Sin embargo esos no son sus planes. Han conseguido un artefacto que les permite viajar en el tiempo y parecen conseguirlo...Pero una poli (que, reconozcámoslo, está muy buena) se interpone en su camino y termina viajando con ellos hasta nuestra época. Allí recibe la ayuda del inventor de la tecnología con la que funciona todo en el futuro (aunque es un chaval) para tratar de parar a los "terroristas" (lo pongo entre comillas porque, insisto, no me parecen tan malos, la verdad) y además se incorpora (con chanchullos hackeando) a la policía de Vancouver. La trama está bien porque mantiene un arco general mientras pasan episodios autoconclusivos y resulta entretenida.


5. "True Blood"

De esta serie ya hablé por aquí en un post enterito. Esta temporada, la quinta, está siendo más de lo mismo, "los vampiritos" son un culebrón lleno de terror y ciencia ficción, aunque he de reconocer que en este caso las numerosas subtramas que tiene la serie me están convenciendo y entreteniendo mucho más (bueno, y que sale el gran Russell Edgington, con el que me muero de gracia). Además parece que mi odio a determinados personajes ha remitido o bien es que salen menos (o molestan menos) en cada capítulo. Espero que no lo jodan en los últimos capítulos, por de pronto han conseguido que si hay sexta temporada yo probablemente la vea.


6. "Breaking Bad"

Dentro del descenso absoluto a los infiernos de Walter White que vamos a ver en la quinta temporada de "Breaking Bad" (de la que también he hablado por aquí) dividida en 8 capítulos este verano y otros 8 el siguiente, en los cuatro que llevamos hasta el momento sólo puedo añadir a lo dicho que cada episodio que pasa la serie es mejor. Sé que cuando vea el último capítulo me va a pasar como con otras series ("The Wire", "Hermanos de sangre" y demás), voy a sentir un vacío en el estómago y un poco de pena. Hasta entonces espero disfrutar cada capítulo un poco más de Walter (o Heisenberg, como se prefiera) y del resto de personajes de tan curiosa serie.


7. "Wilfred"

De Frodo y su perro ya hablé por aquí hace más o menos un año, cuando salió la primera temporada. Creo que puse que no sabía hacia dónde iba a tirar la serie y que ese era su principal defecto. No me equivoqué nada. La serie terminó la temporada a duras penas y ha empezado la segunda este verano siendo más de lo mismo. Hace ya tiempo que me dejó de hacer gracia ver a Frodo sufriendo por las putadas que le hace el australiano disfrazado de perro. Tanto que a mitad de un capítulo de esta segunda temporada lo he apagado y he decidido que me bajaba de semejante chorrada. Una lástima la verdad, porque me reí el año pasado, pero repetir y repetir la misma gracia hace que ésta se pierda.


viernes, 25 de mayo de 2012

Final de Temporada

No, no voy a hablar de fútbol aunque hoy sea la final de la Copa del Rey ni de ningún otro deporte, esta vez va de series. Tras la catarata de finales de temporada en las series yanquis, incluyendo algunas que se van para no volver, he pensado que podía hacer una especie de lista en la que estuvieran todas y cada una de las series que he seguido desde septiembre (cuando empezó la temporada propiamente dicha) diciendo brevemente qué me han parecido. Son muchas, he de reconocerlo, pero si tenemos en cuenta que últimamente casi no veo pelis y menos la tele española quizá se entienda más. Bueno, ahí van, ordenadas alfabéticamente.

1. Arrested Development

 Al contrario que la mayoría de las series de esta lista, ésta la he ido viendo a tirones, durante épocas en las que no había capítulos nuevos en EE.UU. (como Navidad, Semana Santa, Acción de Gracias, etc.). Es una comedia de situación ("sitcom") de una familia disfuncional (por no decir que son raros de cojones) que tuvo mucho éxito de crítica pero no mucha audiencia y la cancelaron a mitad de la tercera temporada. No está mal, te ríes razonablemente, y es mejor que el 80% de las supuestas comedias que se emiten todos los años.






2. Awake.

Ésta es una serie que han estrenado este año en lo que los estadounidenses llaman la "midseason". La historia es la de un poli, Michael Britten (Jason Isaacs), que después de un accidente de tráfico en el que iba con su mujer e hijo, cuando se despierta se encuentra con que vive en dos mundos paralelos. En uno su mujer sigue viva y su hijo no, y en el otro al contrario. Evidentemente al tratarse de un madero tiene que resolver casos y para hacerlo se apoya en cosas que ve en la otra realidad alternativa. Han sido sólo 13 capítulos y, como no ha tenido buenos datos de audiencia, no habrá una segunda temporada. Una lástima porque era una serie entretenida y original, tanto que los poco más de 40 minutos de cada episodio eran trepidantes y se pasaban muy rápido.




3. Black Mirror

De esta miniserie de tres capítulos hablé en Black Mirror 1, Black Mirror 2 y Black Mirror 3.

4. Breaking Bad

A ésta le pasa lo mismo que a Arrested Development, la he visto a tirones. Me la recomendó mi amigo P. de manera encarecida y me he visto las 4 temporadas (46 episodios). Es la historia de cómo un profesor de química de instituto llamado Walter White (Bryan Cranston, el padre de Malcolm), pusilánime donde los haya (se deja mangonear por todo el mundo), recibe la noticia de que tiene un cáncer terminal y decide dar un giro radical a su vida...Comienza a fabricar metanfetaminas (drogas de diseño puras donde las haya, porque es químico) con la ayuda de un ex-alumno bandarra y medio yonqui. Evidentemente sabes que Walter tiene que tardar en morir (si es que lo hace), básicamente porque si no la serie duraría bien poco, así que lo que se observa es cómo ese tipo cobarde y sin voluntad, poco a poco, se convierte en un auténtico criminal sin escrúpulos. Es una serie que está francamente bien, sobre todo porque todos los personajes que salen son odiosos que no veas, consiguiendo despertar en el espectador todo tipo de sentimientos de rechazo, pero sigues teniendo ganas de ver más y más. Seguro que volveré a hablar de ella y de sus "curiosos" personajes más adelante por aquí, ya que la quinta (y última) temporada empieza el 15 de julio.


5. Californication

La quinta temporada de las aventuras (más bien desventuras) de Hank Moody (David Duchovny) en Los Ángeles ha pasado sin pena ni gloria. Al menos para mí. Después de unas fantásticas dos primeras temporadas, en las que el humor irreverente (a veces rozando el mal gusto), los diálogos frescos y las situaciones impactantes (éstas sín duda de mal gusto) la convertían en lo más parecido a leer a Bukowski sin leerlo, las últimas tres temporadas ha sido un descenso paulatino a repetirse y dejar de hacer gracia, empeñándose en mantener a todo el elenco de la primera temporada cuando la mujer de Hank y su hija (sobre todo ésta última, a la que dan ganas de matar con tus propias manos) sobran que no veas. El sexo explícito dejo de ser un reclamo (al menos para mí) y me gustaría que en la sexta temporada las cosas cambiaran a mejor.




6. Castle

Esta es la única serie de la lista de la que sigo todos los capítulos viéndola doblada, aunque es por imperativo familiar (el resto las veo por mi cuenta). Es una serie malucha (el doblaje es peor que la serie, por cierto) de esas en las que la pareja protagonista lleva con ésta cuatro temporadas abusando de la famosa "tensión sexual no resuelta" mientras el escritor Richard Castle (Nathan Fillion) ayuda a la policía a resolver crímenes. En realidad la resolución es bastante más sencilla para el espectador, básicamente porque sólo hay que ver si hay algún actor o actriz que hayas visto antes y ahí tienes al asesino...Se falla muy poquito con este método (llamémoslo Método Rísquez para la Resolución de Crímenes).


7. Community

De esta serie he hablado ya en otras ocasiones por aquí, siempre bien. Bajo mi punto de vista es de lejos la mejor "sitcom" que hay en la actualidad, aunque creo que está dirigida a un público concreto. Para entender muchos de los chistes hay que estar puesto en pelis, series y muchas cosas más. Le exige al espectador un nivel, pero lo que devuelve es magia televisiva. La originalidad de los guiones y lo fantásticos que resultan los personajes (es increíble pero no odio a ninguno, cosa rara rara) la convierten en un caso único. El problema es que tiene baja audiencia, por lo que han llegado a emitir la tercera temporada (con un par de capítulos que probablemente sean de lo mejor que he visto en todo el año) a trompicones y han conseguido la renovación para una cuarta de 13 capítulos casi de chiripa. Me da que no va a llegar a lo que desde la misma Community se pide con el mensaje #sixseasonsandamovie pero tienen todo mi apoyo.


8. Fringe

Después de conseguir la renovación con mucho suspense tras la tercera temporada, los fans de Fringe esperábamos ansiosos el comienzo de la cuarta para saber más de Peter, Olivia, Walter y sus álter egos. A mí no me ha decepcionado para nada. La cuarta ha mantenido el nivel de la temporada anterior y todo parece indicar que con la quinta van a poner la guinda a un trabajo sensacional de guión. Es, sin duda, la mejor serie de ciencia ficción de la actualidad. La primera temporada no está mal, nada del otro jueves, pero te deja con ganas de seguir viéndola. Pero a partir de los últimos seis o siete capítulos de la segunda temporada...Es la hostia. Las tramas se ponen a un nivel sublime y la serie se convierte en un espectáculo que no deseas que termine. Estoy deseando ver la quinta.


9. Happy Endings

Esta es una de esas series que veo pero que tampoco me quitan el sueño. Es una "sitcom" de seis amigos (sí, como Friends, qué raro, ¿verdad?) que no introduce apenas novedad alguna en este clase de series aparte de que uno de los personajes sea homosexual (además de un cerdaco de aúpa). Tiene algunos puntos pero en general es una de esas comedias amables para pasar 20 minutillos sin pensar en nada. La que han echado ha sido la segunda temporada y han renovado para una tercera, supongo que seguiré viéndola. Veremos.



10. Homeland

El descubrimiento de la temporada. De nuevo fue mi amigo P. quien me animó a verla, aunque ya la tenía en la lista. Es la historia de un marine de los EE.UU. que es rescatado después que se le diera por muerto ocho años atrás. Además del drama familiar que supone esto (la mujer está acostándose con su mejor amigo y los hijos no le conocen), una agente del FBI (que está ligeramente chalad...digo obsesionada con su trabajo) tiene un soplo desde hace tiempo de que un soldado americano se había vendido a uno de los malos malísimos de Al Qaeda. Es un thriller de la rehostia. Cuando digo que el mejor cine actual se hace en las series, éste es un ejemplo más que claro. Habrá una segunda temporada. Yo la veré.


11. How I met your mother

De ésta ya he hablado hace poco aquí.

12. Life's too short

De ésta hablé aquí.

13. Mad Men.

Están echando la quinta temporada de esta maravillosa serie, de la que hablé aquí.

14. Misfits

Esta es una serie inglesa de ciencia ficción de la que vi, antes de terminar 2011, la tercera temporada. Ha sido la peor de las tres, básicamente porque el mejor personaje de la serie (Nathan) no participa. Sin embargo sigue dándole 100 patadas a cualquier serie española de chavales, porque los guiones son mejores y más originales (sobre todo los diálogos) y porque demuestran que con cuatro perras también puedes hacer buena televisión. Ojalá la cuarta temporada mantenga el nivel.


15. Modern Family

De esta serie ya hablé a principio de año. Es una comedia amable en la que la cantidad de personajes diferentes ayuda a que la carencia de tramas sea una ventaja en vez de un inconveniente, porque no te cansas de verlos. Eso sí, a mí que el que más gracia me hace es Phil Dunphy. Su increíble patetismo y sorprendente habilidad para meter la gamba siempre (además de ser un pusilánime con su esposa, como todos) hacen que me caiga de culo de la risa. Han renovado para otra temporada (ésta ha sido la tercera) y seguro que la veré.



16. Once upon a time

El otro descubrimiento de la temporada. A priori tenía pinta de ser un poco ñoña al tratarse de una historia en la que se mezclaban todos los personajes de los cuentos infantiles típicos de la Disney (Blancanieves, Caperucita roja, Pinocho...) pero está hecha de puta madre. La trama no tiene fisuras y la historia de cada personaje dentro de la narración general está acoplada de manera fantástica. Además tiene eso tan típico de los cuentos en los que los buenos son muy buenos y los malos muy malos, y la verdad es que está clavao. A mí me ha encantado la primera temporada, espero que la segunda esté a la altura. Ah, además he de decir que Blancanieves es adorable, jajaja.




17. Parks and recreation

La última de las comedias de la lista es una muy particular. Ya hablé de esta serie al principio de curso y la verdad es que esta temporada no me ha decepcionado. La originalidad del falso documental y lo graciosos que son los personajes hacen que no te canses de ver a Leslie Knope y los suyos. Habrá quinta temporada y no me la perderé.







 

18. Sherlock

La segunda temporada de esta adaptación británica del famosísimo personaje de Conan Doyle ha cumplido las expectativas, ya que mantiene el nivel de la primera (sobre todo en el primer capítulo que es sensacional) con la misma receta: innovación tecnológica (lo que ayuda a que los personajes se sientan más cercanos al espectador), capítulos que duran como una película (pero que se te pasan en un periquete) y número reducido de apariciones (lo bueno si breve dos veces bueno, no como en las series españolas). Habrá que ver la tercera.



19. State of play

De esta serie hablé aquí.

20. This is England '88

Esta es una miniserie inglesa que sigue los pasos de los personajes de la película "This is England" y que es la continuación de la miniserie "This is England '86". Es un dramón de la leche, pero bien hecho, sin sensiblerías ñoñas y poco creíbles (vamos, lo que hacemos aquí) y que te deja sin aire. Muy muy buena. Creo que habrá otra continuación y seguro que la veo.


jueves, 17 de mayo de 2012

"Cómo conocí a vuestra madre" hace tiempo que saltó el tiburón

Como ya he dicho más de una vez por estos lares, soy un fan entregado y entusiasta de la serie estadounidense "Friends". Pasé toda mi adolescencia hasta convertirme en adulto (es un decir) con ella y además de que sea muy muy buena, sé que tengo un vínculo emocional que la hace más especial todavía. Por eso, desde que se acabó en 2004 los aficionados como yo hemos sentido una especie de vacío que tratamos de llenar buscando otra serie con un corte similar que ocupe de algún modo el espacio que tenía "Friends". Hace algunos años empecé a ver una serie de un grupo de amigos en la que uno de ellos hacía de narrador en el futuro mientras le contaba a sus hijos la historia de cómo conoció a su madre. Era "How I met your mother" o, en español, "Cómo conocí a vuestra madre".


Aunque al principio era bastante reacio a pensar que esta serie podía ocupar el lugar de "Friends" en mi corazoncito, mi amigo E. se puso pesadísimo con el resto de colegas de la facultad con que teníamos que verla y...Me enganché. Los personajes eran un poco mayores que nosotros (lo que permitía una rápida conexión), tenían gracia y los guiones eran francamente buenos (además de muy originales), así que fue casi como amor a primera vista. Se convirtió en nuestra serie favorita. Tanto que si tengo que pensar qué fue definitivo para que me bajara las series según las echan en el extranjero, para verlas en versión original con subtítulos en inglés y para manejar el número elevado de series que veo ahora, todo fue por "Cómo conocí a vuestra madre". Quería saber si Robin y Ted se lo montaban, a qué tía se tiraba el misógino Barney y qué cosas raras le pasaban a la pareja que más se quiere de la televisión, Lily y Marshall, y para eso era necesario ir al día y bajarse el capítulo de Internet al día siguiente, lo que al final se ha convertido en una costumbre para el resto de series que veo.


Sin embargo "Cómo conocí a vuestra madre" no es "Friends". No ha soportado el paso del tiempo y de la brillantez de las tres primeras temporadas, que te hacían desear que llegaran a diez, hemos pasado a la absoluta mediocridad de las últimas tres temporadas (van por la séptima que ha terminado esta semana) en las que las ideas se han agotado, los personajes parecen caricaturas de sí mismos y se repiten las gracias de temporadas anteriores gastando irremediablemente el crédito que les habías dado entonces. Hace ya bastante tiempo que veo esta serie sólo para ver quién coño es la madre, básicamente porque ahora mismo no me cae bien ninguno de los personajes: Lily y Marshall dejaron de tener gracia pronto, sus chistes fueron de los primeros en repetirse; Barney ha ido perdiendo su esencia convirtiéndose casi en una persona normal y para eso nadie quiere verlo en pantalla; Robin nunca tuvo especial gracia pero al menos estaba buena y cada vez da más ascazo de lo delgada y fea que se está poniendo; y Ted es el reflejo de la serie, al principio te sientes identificadísimo con él, crees que su historia es tu historia, y ahora le odias porque es un pelma sin gracia alguna y al que le deseas la peor de las suertes.



Los yanquis tienen una expresión que se llama "jumping the shark" (literalmente "saltar sobre el tiburón") que hace referencia a una escena de la serie "Happy days" en la que su personaje más mítico (Fonzie) hacia esquí acuático ataviado con su chupa de cuero característica y saltaba por encima de un tiburón. El tipo que acuñó el término quería hacer ver que en ese momento la serie, que era su favorita, alcanzó su punto máximo y que a partir de ahí deambuló sin pena ni gloria, haciendo gracia a veces, pero yendo colina abajo. Pues bien, "Cómo conocí a vuestra madre" hace ya bastante tiempo que saltó el tiburón. De hecho, hasta podría decir exactamente cuándo, a mi modo de ver, se produjo ese pico de gloria, ese punto de no retorno. Fue en el capítulo 12 de la tercera temporada, llamado "No tomorrow", en el que Ted y Barney se cogen una cogorza tremenda y Ted se hace con el paraguas amarillo que se supone es de la madre. Ese capítulo es sensacional, francamente divertido, y además, y esto ya es una suposición personal, es el único en el que le vemos la cara a la madre, que creo que es como a mitad del capítulo cuando Ted se choca con una guapa chica morena a la que le pide disculpas. A partir de ahí...Cuesta abajo. Espero de veras que la siguiente sea la última aunque mi sexto sentido me dice que si la cadena les sigue ofreciendo la renovación llegarán a la décima como "Friends". Evidentemente hay maneras y maneras de llegar, se puede hacer de pie y con gran nivel ("Friends") o arrastrándose y destruyendo del todo la calidad de los inicios de la serie ("Cómo conocí a vuestra madre") que es probablemente lo que ocurra.



miércoles, 18 de abril de 2012

Mad Men, cuestión de ritmo

Sé que ser aficionado de esta serie no resulta nada especial, básicamente porque como yo hay millones en el mundo que, horas después de haberse emitido en la cadena por cable AMC, se abalanzan sobre su ordenador para "solicitarle encarecidamente" su dosis semanal de Mad Men, ya sea por descarga directa en una de esas ¿horribles? páginas tipo megaupload o, como yo, por el e-mule (Dios bendiga a mi burrito). Tras duras negociaciones entre el creador de la serie y la cadena por la renovación hasta una séptima y última temporada, hace casi un mes que se estrenó la quinta de la serie y la verdad es que desde ese 25 de marzo, gracias al capítulo de Don Draper y compañía el lunes (el día despúes de su emisión en EE.UU.) ya no está tan vilipendiado aunque su cetro de día más odiado de la semana siga vigente.



El caso es que he de reconocer que yo no soy un creyente desde el primer día, soy más bien un convertido que abrazó la nueva fe como antes me pasó con The Wire y como probablemente me termine pasando con Los Soprano (lo de Lost, sin embargo, lo veo francamente jodido), casos todos ellos que tienen un mismo portador de la buena nueva, mi amigo P., una de las pocas personas de las que me fío con respecto a qué libros leer y, sobre todo, qué series ver. Como ya digo, él fue el que me instó a ver The Wire (una serie de culto y que tenía almacenada a la espera de ser vista), el que me habló de una serie de frikis informáticos (The IT Crowd) o de lo divertida que era la última serie de Frodo...La cuestión es que había oído hablar muy bien de Mad Men, siempre con descripciones que la ponían como glamourosa, elegante y demás adjetivos dignos de una revista de moda de las que acompañan los periódicos de los domingos, y la verdad es que no me atraía nada de nada precisamente por eso. Pero llegó P. y tuvimos (más o menos) la siguiente conversación:

P. - Tienes que ver Mad Men.


Rísquez. - ¿Por qué? Tiene pinta de culebrón con gente bien vestida y poco más. Va de publicistas, ¿no?


P. - Que no tío, que es la polla, es una serie cojonuda. A mí me pasó que vi el primer capítulo y me quedé enganchado. Es una serie en la que no pasa nada. No sabría decirte de qué va, simplemente sucede.


Rísquez. - Pues me la estás vendiendo como el culo: "Una serie en la que no pasa nada"...Para eso me pongo en el salón de mi casa y miro a mi abuela viendo la tele.


P. - Qué gilipollas eres...Hazme caso y bájatela, está de puta madre. Además, el Don Draper ese es la ostia. Es un pájaro de cuidado. Terminas viendo la serie sólo por saber qué le pasa al tipo ese.


Rísquez. - Bueno, me lo pensaré.


Pues me lo pensé (poco) y comencé a ver la serie. El resultado es obvio, la serie me encantó y estoy enganchadísimo al devenir de Don Draper desde el primer capítulo. Eso sí, pese que comparto su visión sobre Don Draper (efectivamente es un pájaro de cuidado el personaje interpretado por Jon Hamm) he de decir que no estoy completamente de acuerdo con lo que mi amigo P. decía de la serie, a mí me parece que pasan muchas cosas y que no sólo de Don Draper vive la serie, ya que son tantos los personajes y tantas las tramas de este drama coral, que es precisamente eso lo que la hace grande, que siempre quieras saber un poco más de qué le pasa a cada uno de ellos (no voy a contar absolutamente nada de la trama, nada de espoilers, sólo el vídeo con la entradilla de la serie). Pero sin duda la clave de la calidad que tiene Mad Men está, como sucede con las grandes novelas y los mejores polvos (jamás pensé que podría poner esto en la misma frase), en el ritmo. En Mad Men se maneja la trama con rápidas acciones cuando la historia exige velocidad y se frena hasta casi no moverse cuando se requiere lentitud, manejando los silencios como nadie. Además de que los diálogos sean buenos (unos guiones acojonantemente buenos), la ambientación de un nivel estratosférico (igualito que aquí, oiga) y las actuaciones portentosas, yo diría que el éxito de Mad Men es cuestión de ritmo.

domingo, 12 de febrero de 2012

"At least it was here" de The 88

Esta vez pongo la cancioncita un domingo y no un viernes como últimamente, aunque la verdad es que he de reconocer que no lo he hecho hasta ahora porque no he tenido tiempo, jejeje. Yendo a la canción en sí, se trata del tema de entrada de la serie Community, de la que ya hablé por aquí y que se encuentra en una situación de "stand-by" en su emisión de la tercera temporada (espero que no la cancelen porque es de lo mejor que hay).


Es una de esas tonadillas que, a fuerza de ver al inicio de cada capítulo semanal, te encuentras tarareando tiempo después de la manera más insospechada, así que forma parte de pleno derecho del grupo de "canciones que rondan mi cabeza", ya que hace tiempo que la incorporé a mi repertorio de canciones sueltas dentro del móvil. El caso es que ayer mientras iba hacía el partido del glorioso equipo de fútbol sala al que pertenezco (he de decirlo porque si no reviento, ganamos 7-1 y metí un par de chicharritos, aunque uno con ayuda de un defensa) saltó dentro de la selección aleatoria y me pareció buena idea ponerla por aquí.

No es una canción que vaya a ser número uno y dudo que la gente en general conozca a The 88, un grupo que no es precisamente de los más famosos en la actualidad (aunque me bajé alguno de sus discos y no están mal), pero la canción es bastante decente y como digo la melodía (sobre todo el estribillo) se te queda en la cabeza . Bueno, como siempre, pongo unos videoclips (el primero es la canción completa, el segundo es la entradilla de cada capítulo y el último es un montaje que ha hecho un fulano y que mola un montón) y luego la letra de la canción. Espero que sirva para animar al que lea esto a ver la serie, de veras que merece la pena.






Give me your hands
Show me the door
I cannot stand
To wait anymore
Somebody said
Be what you'll be
We could be old and cold and dead on the sea

But I love you more than words can say
I can't count the reasons I should stay

Give me some more
Time in a dream
Give me the hope to run out of steam
Somebody said it can be here
We could be roped up, tied up, dead in a year

I can't count the reasons I should stay
One by one they all just fade away

I'm tired to the wait and sees
I'm tired of that part of me
That makes up a perfect lie
To keep us between
But hours turn into days
So watch what you throw away
And be here to recognize
There's another way

Give me some more
Time in a dream
Give me the hope to run out of steam
Somebody said it can be here
We could be roped up, tied up, dead in a year

But I love you more than words can say
I can't count the reasons I should stay
One by one they all just fade away
Oh I love you more than words can say

miércoles, 8 de febrero de 2012

Los hombres y Friends

Como ya dije cuando empecé este blog, yo soy uno de esos cuyo paso de adolescente a ¿adulto? se produjo mientras se desarrollaba la serie estadounidense Friends. Se trata de una de mis series favoritas (o directamente mi preferida) y habré visto todos sus capítulos más de una vez (algunos más de 6 ó 7), así que, cuando en uno de esos canales rarunos que han proliferado desde que se implantó el TDT volvieron a echarla, los días que podía he visto las tacadas de tres o cuatro episodios que echaban seguidos. De verdad que me parece increíble que sepa lo que va a suceder y me siga riendo, es una serie formidable, con unos guiones de mucha calidad (y risas aseguradas) y unos actores fantásticos (al menos en esos papeles) que hicieron que la serie no perdiera en ninguno momento el nivel en sus 10 temporadas en antena.

Chandler, Ross y Joey

Resulta que hoy, charlando con compañeros de trabajo, he recordado una teoría que tengo con respecto a los personajes masculinos de Friends (Joey, Chandler y Ross) y la relación de los hombres (en general) con las mujeres, así que he pensado que sería bueno compartirla por aquí. No sé si seré el único al que se le ha ocurrido una idea parecida (lo dudo, la verdad) pero el caso es que la gente que escucha mi teoría normalmente me da la razón.

La teoría es la siguiente, el ser humano masculino medio (y cuando digo medio me refiero a uno que represente a la mayoría de los seres humanos masculinos) le tiene una envidia atroz a Joey por su increíble capacidad para llevarse tías al huerto. Es un hecho obvio, a los tíos nos encantaría tirarnos al mayor número de tías (buenas) posible. Es decir, al hombre estándar le gustaría ser como Joey (en ese sentido, obviamente).


Por otro lado tenemos a Chandler. Chandler en la serie es ese perdedor increiblemente gracioso que no es ni guapo ni feo, que parece que no encontrará nunca el amor de su vida porque la caga con las mujeres constantemente por su incapacidad para madurar y tener una relación seria, pero que al final se queda con una tía cojonuda que encima está un rato buena. Es decir, al ser humano masculino medio le gusta pensar que es un Chandler de la vida, gracioso a más no poder, guapete (o del montón) y que al final se queda con la tía espectacular que vale un potosí.


En último lugar tenemos a Ross. Ross es patético. Creo que esa sería la palabra que más se utilizaría para describirlo. No es físicamente nada del otro jueves, tiene un trabajo que él mismo hace aburrido, es obsesivo, celoso, egoísta y a veces se comporta como un verdadero pelma, metiendo la pata una y otra vez. Evidentemente es de los personajes (no sé si decir que el que más) que mejores momentos ha dado a la serie y tiene muchas virtudes que me he dejado en el tintero básicamente porque la gente en general tiende a odiar a Ross. Yo lo que creo es que la gente odia a Ross porque ve que las cosas que le pasan o las que hace por sí solo cuando se mete en problemas, son la clase de cosas que la gente hace. Es decir, el ser humano masculino medio detesta a Ross, pero en realidad es el personaje que más se le parece.


En resumen, en una frase, mi teoría es que los tíos querríamos ser como Joey, nos gusta pensar que somos una versión ligeramente diferente de Chandler, pero en realidad somos todos como Ross, patéticos y capaces de meter la pata en cualquier momento.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Ha empezado el cole...¡¡¡Vuelven las series!!!

Efectivamente amigos, como todos los años septiembre nos trae un montón de cosas malas (el fin del verano, la vuelta de vacaciones, el comienzo de las clases, etc.) pero también llega la buena noticia del comienzo del grueso de las series yanquis. Normalmente, las cadenas estadounidenses eligen la última semana de septiembre y primeras de octubre para poner toda la carne en el asador, con grandes estrenos (éstos suelen ser de los últimos, si encuentro algo decente ya lo comentaré por aquí) y, sobre todo, con la vuelta de los pesos pesados (esas series que se mantienen en antena durante años por el éxito ya sea de crítica, público o ambos).

Supongo que cada uno de los aficionados de series tendrá en su agenda una lista para recordarle cuándo empiezan cada una de las series que sigue (o bien tiene algún amigo o familiar que se lo recuerde). Pues bien, mi lista, al menos la que he utilizado esta semana, es la siguiente: Cómo conocí a vuestra madre (How I Met Your Mother), Modern Family, Parks and Recreation, Community y Fringe. A continuación haré una pequeña reseña de todas excepto de Fringe, porque todavía no he visto el capítulo, así que ya hablaré de ella más adelante.

Como suele ser habitual, el inicio de la séptima temporada de How I Met Your Mother empalmó con el final de la sexta, esta vez con la novedad de que el estreno se produjo con dos capítulos seguidos en vez de uno. Eso sí, no ha cambiado nada de un año para otro (quizá a peor), la serie cada vez es más mediocre y no hace apenas gracia. Llevan más de tres temporadas estirando el chicle y en demasiadas ocasiones recurren a su propia historia (antes era puntual), con lo que tienes la sensación de que no hacen más que contarte una y otra vez lo mismo. La frescura de las primeras temporadas de HIMYM con grandes diálogos y recursos narrativos, fantásticas puestas en escena y maravillosos usos de las nuevas tecnologías se ha ido diluyendo de tal manera que si al principio estaba convencido de que podría ser la heredera de Friends (que es mucho decir) se ha convertido en esa serie que echan en EE.UU. los lunes y yo me descargo los martes para intentar que me entretenga 20 minutos. Encima las innovaciones más recientes no hacen más que joder la serie, la última es que Barney (el mejor personaje de la serie de lejos) se va a casar. Triste pero cierto, sobre todo sabiendo que la única gracia que tiene es que es un misógino que trata de acostarse por todos los medios con todas las mujeres guapas del mundo. Encima lo peor es que en vez de renovar la serie temporada a temporada, los águilas de la cadena les renovaron por dos años, con lo que ya sabemos que esta temporada los hijios de Ted tampoco van a saber cómo conoció a su madre. Yo sólo espero que la octava sea la última.

Foto de los protagonistas de How I Met Your Mother

Por otro lado, la frase "más de lo mismo" nos puede valer para definir el inicio de la tercera temporada de Modern Family aunque en este caso se trata de algo positivo, básicamente porque tras ver los dos primeros episodios que estrenaron de una tacada (se ve que hay bastantes que han tenido la misma idea) puedo afirmar que el nivel de esta comedia amable no ha bajado ni un ápice. Aunque la manera de llegar al espectador siga casi siempre la misma serie de pautas (cosa bastante lógica en este caso dado que es para todos los públicos), la originalidad de los guiones, lo fantástico que es el uso de la coralidad que ofrece una serie con tantos personajes (todo el elenco está francamente bien, cada uno aportando lo suyo como una máquina bien engrasada), y, sobre todo, la presencia del personaje de Phil Dunphy (Ty Burrell) que siempre te saca una sonrisa con su patetismo, hacen que la serie esté en plena forma y que dé la sensación de que tienen cuerda para rato. Al menos eso espero.

Foto de los protagonistas de Modern Family

A la par que la anterior se encuentra Parks and Recreation que estrenó el jueves su cuarta temporada con un capítulo en el que no da la sensación (más bien al contrario) de que se vaya a perder algo de todo lo que la ha hecho curiosa, divertida y original. Creo que esta serie ni siquiera ha llegado a España (de hecho no recuerdo cómo narices llegué a ella porque normalmente la gente la ve por The Office y yo no he visto esa serie en mi vida) así que a modo de resumen diré que, aunque hay varios personajes (de nuevo serie coral) en este caso todo gira en torno a Leslie Knope (Amy Poehler) una excéntrica funcionaria de ayuntamiento obsesionada con llegar a algo en el mundo de la política, que trabaja en el departamento de, para que nos entendamos, parques y jardínes de la ficticia ciudad de Pawnee en Indiana. La verdad es que todos los personajes son más o menos rarunos (no sabría decir cuál es el más extraño, pero creo que el jefe es la máquina) pero en conjunto producen una comedia simpática y sin pretensiones de veinte minutillos que se te hace muy corta, y con la que en muchas ocasiones te ríes un montón, así que se la recomiendo a todo el mundo.

Foto de algunos de los personajes que han pasado por Parks and Recreation

Empecé a ver Community justo antes del verano y la verdad es que la considero el descubrimiento del año. Si empiezas a ver los primeros capítulos de la primera temporada al principio tienes la sensación de que va a ser alguna historia que ya has visto (como pasa con un montón de comedias), pero según vas avanzando capítulo a capítulo, te das cuenta que el tío al que se le ha ocurrido toda la historia es un puto genio que ha revolucionado la manera de hacer comedias de esta clase: inventando la anti-comedia habitual, en la que usa todos los clichés de las series clásicas pero a la vez no lo hace al reírse de ellos. Además se saca de la manga un par de increíbles episodios relacionados con el paintball y los diálogos siempre mantienen continuas referencias a películas y series. A mí me enganchó de tal manera que me enchufé en un espacio corto de tiempo las dos temporadas que se han emitido (en EE.UU., aquí no tengo ni idea), así que llevaba esperando con ganas de más el comienzo de la tercera que se lanzó el jueves, y no me ha defraudado, estoy convencido de que ésta será tan buena o mejor que la segunda (que ya fue mejor que la primera) así que espero que si alguien lee esto se haga con los capítulos de esta fantástica serie. Es imprescindible (y eso que no me he parado a describir a los personajes).

Cast principal de Community
 
Según estaba escribiendo todo me he dado cuenta de son todas comedias, supongo que hay épocas en las que uno sólo busca que le hagan reír, aunque he de reconocer que veo más series y no todas son comedias de 20 minutos (como las inglesas de las que ya hablé en su momento), así que escribiré sobre ellas en un futuro.