Una colección de historias, anécdotas, reflexiones y chorradas varias sin más objetivo que entretener
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miércoles, 7 de septiembre de 2016

Michael Phelps, el adiós del más grande (II)

Hace cuatro años escribí en este blog un post sobre el mejor deportista de la Historia, el nadador estadounidense Michael Phelps. En aquella ocasión, en plenas Olimpiadas de Londres, del mismo modo que ha ocurrido en los pasados Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, el deportista norteamericano había avisado al gran público que se trataba de su última competición, y que no volvería a nadar de manera profesional nunca más. De lo de hace cuatro años se desdijo, como todo el mundo sabe, pero creo que en esta ocasión va en serio, así que aquí va de nuevo otro post de elogio.


El ciclo olímpico para Phelps desde Londres obviamente no fue el que un deportista de alto nivel tiene pensado para llegar bien a los siguientes Juegos. Primero porque se suponía que estaba retirado (algo nada baladí) y segundo porque, a resultas de la cantidad de tiempo libre con el que de repente se encontraba, sentía un vacío en su interior difícil de llenar. Dejó pasar dos años (2014) hasta que decidió volver a las piscinas, retomando su vieja relación con su entrenador de siempre, Bob Bowman. Poco a poco volvió a las competiciones nacionales e internacionales, pero un contratiempo se cruzó en su camino: en 2015 fue detenido por conducir borracho y, consecuentemente, multado y sancionado por la federacion de natación estadounidense, lo que le impidió participar en los Mundiales de Kazán de ese mismo año. Sin embargo, demostrando el feroz competidor que siempre ha sido, en los trials americanos, volvió a mostrar su habitual forma, clasificándose para participar en 6 pruebas en los Juegos de Río.


En Río, toda vez que en Londres se habia convertido en el mejor de todos los tiempos en el mundo del deporte, sólo le quedaba pelear por engrandecer aún más su leyenda, por poner el listón aún más inalcanzable para los deportistas venideros. Y lo hizo, vaya si lo hizo. Comenzó su participación ganando el relevo 4x100 libres, una prueba que a los estadounidenses se les había atragantado los últimos años (ya supuso la plata en Londres y el bronce en Atenas para él anteriormente, el oro no estaba garantizado). Continuó su andanza recuperando el título del 200 mariposa que cedió en Londres, convirtiéndose además en el nadador más viejo que ganaba un oro en una prueba individual (días después lo batió Anthony Ervin con 35 años). Ganó por cuarta vez consecutiva el 4x200 libre (junto con Ryan Lochte, los únicos que han ganado cuatro veces la misma prueba en natación) para conseguir su tercer oro. El cuarto oro vino en el 200 estilos, prueba que ganaba (de nuevo) por cuarta vez consecutiva (el único nadador que ha ganado cuatro veces la misma prueba individual en natación y el tercero en todas las disciplinas tras Al Oerter y Carl Lewis), haciendo el número 13 en títulos olímpicos individuales (batiendo el récord de 12 de Leónidas de Rodas de hace más de 2000 años). "Tropezó" en el 100 mariposa (una de sus pruebas fetiche) siendo plata tras Joseph Schooling, y terminó su periplo ganando con facilidad el relevo 4x100 estilos haciendo la posta de mariposa.


En total, Phelps se fue de Río con 5 oros y 1 plata, un resultado mejor que en Londres, además de ser, una vez más, el deportista con más medallas en unos Juegos Olímpicos (lo ha sido en cuatro ocasiones), y dejando un récord de 23 oros, 3 platas y 2 bronces, 28 medallas a las que posiblemente nadie vaya a llegar jamás. Se va el más grande, y lo único que podemos hacer es sentirnos afortunados de haberlo visto en directo.



miércoles, 26 de septiembre de 2012

Gemelos deportistas



Hace algún tiempo me dio por pensar (en chorradas, obviamente, porque pensar en cosas serias procuro hacerlo sólo si me pagan, la vida está muy cara) en gemelos. En concreto me dio por pensar en gemelos idénticos. Creo que fue a partir de ver la peli esa de “La red social” (muy buena, por cierto), esa en la que ponen fino fino a Mark Zuckerberg, el creador de Facebook. Resulta que uno de los pleitos (por robo de idea en este caso) en los que se mete tan controvertido pájaro es con dos muchachotes fornidos, los Winklevoss, una pareja de gemelos idénticos que, además de provenir de rica familia llegaron a ser olímpicos en una de las múltiples modalidades de remo. Eso me hizo pensar en deportistas profesionales o de élite que fueran gemelos, y hasta dónde había llegado su éxito.


Me vinieron a la cabeza los hermanos estadunidenses Bryan (números uno en dobles de tenis), los futbolistas holandeses De Boer (uno central y otro atacante), los hermanos brasileños Rafael y Fabio (que también son futbolistas, en este caso del Manchester United), los Urtasun (que juegan al baloncesto en liga ACB, aunque Txemi tiene más éxito)…El caso es que me acordé de una pareja dispar, la de los hermanos Callejón, uno jugando en el Madrid (José) y otro en segunda con el Hércules (Juanmi), y le di a mi pensada una vuelta de tuerca más. Me pregunté a mí mismo por cómo debía sentirse Juanmi ante el éxito de su hermano. Evidentemente estoy convencido de que por una parte se alegrará un montón de todo lo bueno que le pase, pero por el otro lado, ¿no le dará vueltas a que con las mismas (o casi) características físicas su hermano haya llegado tan lejos y él no? No sé, está claro que ser gemelos no garantiza que lo hagan todo igual (los De Boer son uno zurdo y otro diestro, por ejemplo), pero en su situación quizá sí me frustraría no haber tenido ese punto de suerte que sí ha tenido José Callejón.


A lo mejor es eso, y todo se explica con el factor suerte (o destino, o como se quiera llamar) del fútbol, que es lo que hace que se pueda tener una lesión, o que un entrenador tenga más confianza en ti que en tu hermano, o miles de factores que hacen que unos lleguen y otros no. Me hace mucha gracia comprobar que incluso las grandes estrellas de nuestra liga siempre comentan que había alguien en su equipo de infantiles o juveniles que era una máquina y que seguro que llegaría a Primera, y sin embargo ahora pulula por Segunda B o dejó el fútbol porque nadie le quería. Yo creo que al final, en el fútbol y en el deporte, como en la vida, no basta con ser bueno, sino que te tiene que acompañar un poco la suerte.

miércoles, 15 de agosto de 2012

"Héroes de nuestro tiempo" de Santiago Segurola

El último libro que me he leído ha sido "Héroes de nuestro tiempo", que es una recopilación de algunas de los mejores artículos, crónicas y entrevistas hechas por el periodista deportivo Santiago Segurola en los últimos 25 años. La elección del contenido, sin embargo, no la ha hecho él sino Pedro Cifuentes y Pablo Martínez-Arroyo (el que fuera base del Estu, hermano de Gonzalo, también jugador del Estu, e hijos ambos de Juan Antonio Martínez Arroyo), que han estructurado el libro en secciones agrupando por temas afines.


En mi casa se compra el diario "El País" desde tiempo inmemorial, así que siempre lo he considerado mi periódico. Mi padre nos inculcó desde pequeños lo importante que era leer el periódico, no sólo para estar informado de lo que pasaba sino para enriquecerse culturalmente con opiniones y reportajes, así que tanto mi hermana como yo leemos al menos un diario (mi padre también compra "El Mundo") desde que teníamos 12 ó 13 años. Más o menos con esa edad comencé a leer lo que escribía Santi Segurola en la sección de deportes de "El País", así que debía ser 1994, año arriba o abajo.


Me aficioné pronto a las crónicas de Segurola, que en aquel entonces era el encargado de seguir al Real Madrid, por una razón fundamental: plasmaba en negro sobre blanco de manera precisa y fluida justo lo que yo había visto durante el partido el día anterior. Era tal (lo sigue siendo) su destreza como cronista que desde aquellos primeros artículos sobre partidos del Madrid, he seguido con avidez cualquier cosa que publicaba, primero en "El País" (donde llegó a ser Jefe de la Sección de Deportes, con mucha diferencia la mejor de España, y luego Jefe de Cultura durante un año) y después en "Marca" (aunque no compro ese ¿diario? porque se aleja mucho de lo que creo que debe ser el periodismo deportivo, algo paradójico teniendo a Segurola en sus filas), además de participar en retransmisiones de la NBA con el fallecido Andrés Montes, y ser tertuliano en la Cadena SER, Onda Cero y Radio Marca. Además, y esto también es bastante relevante para mí, fue Segurola el que siendo Jefe de Deportes de "El País" le encargó al gran Enric González que escribiera aquella sección de "Historias del Calcio"...


Pronto me di cuenta de que Santi Segurola no era un periodista deportivo más, no sólo escribía sobre fútbol, sino que era un apasionado del atletismo, el baloncesto o la natación, demostrando además un profundo conocimiento en todas esas áreas. Evidentemente eso no hizo nada más que convertirme en aún más fan de Segurola, básicamente porque yo también soy muy polideportivo en mis aficiones deportivas y me encantaba todo lo que escribía. Su manera de entender esos deportes y en especial el fútbol (una visión romántica del juego como la que tengo yo) me hacía estar en perfecta sintonía con lo que leía en sus escritos. Supongo que por todo eso, cuando mi hermana me preguntó que quería por mi cumpleaños sólo le dije cinco palabras: "quiero el libro de Segurola". Y no me ha defraudado para nada (sólo un pero, que comentaré más tarde) porque me he encontrado con cosas que había leído y esperaba leer (por ejemplo un fantástico artículo sobre la rivalidad entre Sebastian Coe y Steve Ovett en los Juegos Olímpicos de 1980), otras que no recordaba haber leído pero que mi memoria ha recuperado al leer el libro (como las crónicas sobre atletismo y las de figuras futbolísticas) y otras que directamente no había leído (las más antiguas y las publicadas en otros medios distinto a "El País", como los artículos de la Eurocopa de 2008 y el Mundial de 2010 en "Marca"). También encuentras en esta fantástica recopilación una sección destinada al gran amor futbolero de Segurola, el Athletic de Bilbao, del que es fiel y crítico seguidor, y además en bastantes de los artículos hay una breve previa escrita por el propio Santi, lo que le da un valor añadido.

Segurola con el Premio Internacional de periodismo Vázquez Montalbán

Como decía antes, el libro es sensacional, pero, y esto es responsabilidad de los recopiladores, no del autor, me faltan un par de cosillas. Por un lado, aunque sé que se trata de un libro de temática deportiva, he echado en falta algún artículo, reportaje o comentario de Segurola sobre temas musicales, de los que es un experto (me refiero a pop, rock y demás durante la mitad del siglo XX en adelante). Y por último he echado de menos un artículo que recuerdo con mucho cariño, sobre Juan Sebastián, "La Brujita", Verón, que escribió el bueno de Santi durante el Mundial de fútbol de 2002, con el nombre "No diga Verón, diga nada" y que resumía perfectamente lo que yo mismo pensaba de Verón, que era un jugador hinchado como un globo, sobrevalorado como nadie. Afortunadamente para esto último hay solución...A continuación pongo esa maravilla de artículo:

"El partido de Verón frente a Inglaterra marca el punto 0 de su carrera como jugador, una de las más sobrevaloradas de los últimos tiempos en la escena internacional.
Por razones que se escapan a la realidad de su juego, Verón ha recibido desde juvenil la publicidad que merecen los genios sin acercarse ni por asomo a la condición de gran futbolista. Hay un lugar común con respecto a sus cualidades: lo tiene todo. Con ese latiguillo se pretende explicar el tipo de jugador universal que no es. Quienes le elogian hasta la exageración dicen que tiene pase largo y corto, pureza en la pegada, enorme despliegue, capacidad única de asociación en el campo, majestuosa precisión en los tiros libres, liderazgo…
Debe de tener a su servicio al mejor relaciones públicas del mundo porque esta historia le ha funcionado como a nadie en el fútbol. Salió del Boca Juniors y llegó al Sampdoria, después al Parma, más tarde al Lazio y finalmente al Manchester United. En ningún equipo ha durado más de dos años -y cuesta creer que en Inglaterra lo haga-, lo que debería mover a la sospecha. Pero sus defensores devuelven la pelota diciendo que no hay equipo en el planeta a la altura de su talento. Así que en breve jugará en Marte.
Es posible que, dividido por partes, Verón disponga de las muchas cualidades que se le atribuyen. No tiene, por ejemplo, ninguna habilidad para el desborde. Eso implica que su juego dependa casi exclusivamente del pase.
¿Pero qué tipo de pasador es? Uno que vacila entre lo banal y lo glorioso. O se queda en la intrascendencia o pretende dibujar un pase de gol en cada pase. En su primera versión es un futbolista superficial, pero no dañino para su equipo. En la segunda se pone pesadísimo, con la particularidad de desconectar a sus compañeros del juego. Es el Verón que busca el superpase donde no existe, como ocurrió frente a Inglaterra. Y, además, fracasó en los pases de alivio. Los entregó todos a los rivales.
Otro asunto es su famoso despliegue. Tuttocampista le llaman en Italia. Vagacampista, le definió Valdano. Lo normal es verlo disperso por el campo, sin la cualidad añadida del gol, que es el flotador que salva a muchos centrocampistas anárquicos. No es su caso, evidentemente. Y, como tiene que estar a la altura de su fama, este tuttocampista interfiere en la vida del resto de los medios. Es tan corriente verle acercarse al jugador que tiene la pelota y hasta encimarle con tal de recibir el balón que en su diccionario no figura la palabra desmarque. O sí. Suele hacerlo cuando el adversario dispone del balón. Entonces Verón se aleja de la jugada en vez de acudir al corte.
El problema es poner a un equipo en manos de este tipo de futbolista. Tienen que cruzar sus órbitas Júpiter y Saturno para que Verón traslade a un partido todas las cualidades que se le pregonan. Mientras ese milagro ocurre, su contribución es inversamente proporcional a su masiva fama. O sea, ninguna."

jueves, 9 de agosto de 2012

Saber perder

No, no es el título de la fantástica novela de David Trueba. En este caso se trata de la maravillosa lección que nos dieron ayer nuestros queridos vecinos franceses cuando el partido que enfrentó a nuestras respectivas selecciones llegaba a su fin (con victoria de nuestro lado). Creo que las acciones protagonizadas por Turiaf sobre Rudy y, principalmente, la de Batum sobre Navarro ilustran perfectamente cómo debe reaccionar cualquier competidor cuando pierde, sobre todo si es de manera ajustada, la opción de luchar por las medallas (en el caso de los franceses contra nosotros en baloncesto esto sucede a menudo los últimos años)...Dejando a un lado las ironías, a continuación podemos ver lo de Batum.


Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero quizá lo mejor de lo mejor son las declaraciones de la "joyita" francesa nada más acabar el partido cuando le preguntan por su acción se despacha diciendo que los españoles se dejaron perder contra Brasil para evitar a EE.UU. (cosa que no es cierta del todo aunque sí lo es que se dejaron ir, pero que viniendo de los franceses, que estando en las mismas lo han hecho de manera descarada, es poco menos que un mal chiste) y que si eso es "espíritu olímpico". Entonces le preguntan que si el puñetazo en en la entrepierna que le pega a Navarro sí lo es, y el tío descerebrado responde que "le dio una buena razón para hacer flop (cuando los jugadores levantan las manos para reclamar una falta)". Desde luego de donde no hay no se puede sacar.

No tenía suficiente y quería seguir repartiendo

Para otro día dejo el mal momento de la selección, del que sólo puedo culpar a Scariolo. Es una nulidad como seleccionador (las listas que confecciona ni siquiera son las mejores posibles, ya que contando con la mejor materia prima terminan estando descompensadas) y un cero a la izquierda como entrenador (incapaz de hacer jugar bien a la mejor selección del mundo con varios cuerpos de ventaja, estadounidenses aparte, y machacar a los rivales inferiores como los franceses hoy). Es sencillamente lamentable. Espero que de nuevo (ya serían 3 veces) los muchachos le saquen las castañas del fuego a semejante inútil y saquen medalla ellos solitos. Tienen dos oportunidades, primero el viernes contra Rusia (que ya nos ganó), y la verdad es que espero que ganen, aunque sea sólo para cerrar bocas.

domingo, 5 de agosto de 2012

Michael Phelps, el adiós del más grande

Ayer se despidió de la competición el deportista más grande de la Historia, Michael Phelps. Lo hizo ganando, como ha hecho en multitud de ocasiones durante toda su carrera deportiva, completando con fiabilidad la tercera posta (el 100 mariposa, una de sus pruebas predilectas) del 4x100 estilos que le dio el oro a EE.UU. por delante de Japón y de Australia. Con la victoria en esta prueba, Phelps acumula en sus participaciones en las Olimpiadas nada más y nada menos que 18 entorchados (más que nadie en todas las ediciones de los Juegos, el siguiente "sólo" consiguió 9) además de dos platas y dos bronces, un total de 22 medallas que lo convierten en el hombre récord de los Juegos Olímpicos, y sus participaciones en los Mundiales de natación han sido de similar calibre, por lo que calificarlo como leyenda queda corto.

Phelps dice adiós

Michael Phelps, el más famoso ciudadano de Baltimore (Maryland), lleva en la élite de la natación desde que participó en los Juegos Olímpicos de Sidney en el año 2000, quedando quinto en los 200 mariposa teniendo tan solo 15 años de edad. A partir de ahí vino la catarata de éxitos, empezando por convertirse en campeón del mundo en esa misma prueba en Fukuoka al año siguiente y construyendo los siguientes 11 años (hasta ayer en Londres) la colección más salvaje de campeonatos y récords mundiales que el ser humano haya podido ver, tanto en pruebas individuales (100 y 200 mariposa, 200 libres, 200 y 400 estilos, principalmente) como en relevos (4x100 libres, 4x100 estilos, 4x200 libres).


Cuando la gente se preguntaba quién había sido el rey de los Juegos de Pekín 2008, si Bolt o Phelps, yo no tenía dudas, pese a los récords siderales del jamaicano, el rey indiscutible fue Phelps con sus 8 oros. Estuve federado unos años en natación y sé que lo ha hecho Phelps en todos estos años y principalmente en Pekín es prácticamente irrepetible. Para realizar una comparación entre ambos y que Bolt ganara, el atleta habría tenido que ganar no sólo 100 y 200 m lisos y el relevo 4x100, sino el 110 y 400 metros vallas, el 400 lisos y el relevo 4x400, básicamente porque eso es lo que hizo Phelps en natación. Ser campeón del mundo u olímpico en una sola prueba de natación es dificílisimo, porque incluso en el mismo estilo los especialistas son diferentes en cada distancia, así que serlo en cinco como hizo Phelps sólo está al alcance de un deportista irrepetible, de un genio absoluto.


Un dato más que añadir a la proeza de Phelps es su longevidad. Nadie ha hecho lo que ha hecho Phelps con su dominio absoluto de media docena de pruebas, pero es que nadie ha tenido el dominio que ha mostrado el estadounidense en una única prueba durante 3 Juegos Olímpicos consecutivos. En el plano individual sólo Kitajima en 100 y 200 braza (campeón en Atenas y Pekín) y Phelps (100 y 200 mariposa, 200 y 400 estilos) podían conseguir repetir galardón en Londres, algo que nadie había hecho. Kitajima no lo consiguió. Phelps perdió su primera oportunidad al llegar quinto en el 400 estilos, y la segunda en el 200 mariposa (que perdió por muy poco y en el que, en la ceremonia de entrega de medallas se comportó como el mejor de los campeones mostrando un comportamiento ejemplar con el sudafricano Chad Le Clos, que le había batido en la última brazada), pero ganó las otras dos pruebas, pasando una vez más a la Historia como el único nadador que ha ganado la misma prueba en 3 Olimpiadas. Por esto y por todo lo anterior, creo llevar la razón cuando digo que esta despedida de Michael Phelps es, sin duda, el adiós del más grande. Ha sido un placer, Michael, gracias por engrandecer el deporte y en concreto la natación.