Una colección de historias, anécdotas, reflexiones y chorradas varias sin más objetivo que entretener

miércoles, 7 de abril de 2021

Libros Leídos Marzo 2021

Marzo acabó ya hace una semana, y como me pilló de vacaciones es ahora cuando puedo dedicarle un rato a hacer reseña de lo leído en el tercer mes del año. Fue un mes igual que los dos anteriores, corto en lecturas, sólo cuatro libros (dos en español, uno en inglés y otro en italiano) de los cuales uno fue una novela, otro un ensayo, otro un libro de relatos y otro un libro de crónicas. Siguiendo con la numeración de libros leídos durante el año, tenemos:

9. "Paletos salvajes. Crónicas de la Mafia II" de Íñigo Domínguez. 376 páginas (e-book).

Íñigo Domínguez vuelve con más relatos sobre el mundo de la Mafia italiana, centrando cada parte del libro en cada una de las diferentes mafias: la Cosa Nostra siciliana, la Camorra napolitana, la N'drangheta calabresa o la Banda de la Magliana romana. En realidad todas las historias que narra el autor sirven no sólo para conocer los movimientos mafiosos, sino para entender Italia entera, un país bello y cruel a partes iguales, en el que el partido que gobernó durante 40 años (la Democracia Cristiana) estaba tan vinculado a la Mafia como lo estuvo Berlusconi. No busquen El Padrino aquí, el glamour se lo llevó Hollywood, aquí se cuentan las historias de los paletos salvajes del título.


10. "La vida es un juego: Estrategia para Mario y Blanca" de Carlos Matallanas. 240 páginas.

Esta es, probablemente, la reseña más difícil que he escrito. Normalmente uno lee libros de autores a los que no conoce en persona o, si lo hace, es de manera superficial. Pues bien, Carlos Matallanas fue compañero mío del colegio durante varios años, con lo que esa parte ya resulta extraña. Pero lo verdaderamente duro es escribir cualquier cosa del libro de alguien que se ha muerto hace tres días. Carlos tenía ELA desde hace años y escribió este libro (además de artículos e informes futbolísticos para equipos profesionales) con sus pupilas porque el resto del cuerpo lo tenía completamente inmovilizado. Sólo por esto ya merecería el aplauso, pero es que esta guía para su sobrino Mario y para una hipotética sobrina llamada Blanca, en la que enlaza lo aprendido en décadas de futbolista con su trayectoria vital, le da al lector (futbolero o no, adulto o niño) una serie de lecciones básicas sobre cómo afrontar las vicisitudes de la vida, buenas o malas, a través de ejemplos y situaciones del fútbol. Quizás si fuera otro el que hubiera escrito el libro, se podría caer en el tópico y típico menosprecio a todo lo relacionado con el fútbol, pero si es Mata el que lo dice, lo lees y reflexionas. Carlos se fue, pero nos queda su legado, en forma de libros, de artículos y, sobre todo, de su ejemplo. El ejemplo de alguien que amaba tanto la vida que incluso ante la peor de las desgracias mostró la mayor dignidad que recuerdo. Lean el libro, merece la pena.


11. "Hits and Misses" de Simon Rich. 240 páginas.

Simon Rich es el escritor más cómico y divertido de los escritores poco conocidos (quizás de los conocidos también). Sus relatos, cortos o más largos, son especialmente originales por su capacidad de mezclar la comedia surrealista con el humor negro, consiguiendo algo que no muchos autores de relatos obtienen, y es que ninguno de sus cuentos te deja indiferente. De esta colección hay uno que me parece sublime por esa capacidad que comento, y es "Adolf Hitler: The GQ Profile". Es atrevido, tiene humor negro, es original y está muy bien escrito. Pero insisto, son todos buenos.

 

12. "L'ultima estate in città" de Gianfranco Calligarich. 180 páginas (e-book).

Este libro se publicó en 1972 y se descatalogó posteriormente, se volvió a publicar y se volvió a descatalogar. Ésta es la tercera vez que lo reflotan, y tras haberlo leído me pregunto por qué. La historia no es gran cosa, un tipo de 30 años con aspiraciones de periodista se encuentra en Roma con un apartamento cuyos propietarios le dejan a cargo porque estarán bastante tiempo fuera, y él se dedica a pulular por la ciudad, saliendo y divirtiéndose con una serie de personajes un tanto estrafalarios, entre los que se encuentra una chica con la que comienza una relación. El libro no está mal escrito (porque ya sería de cero su puntuación), pero la historia es aburrida y farragosa, con un estilo pretencioso y vacuo, y encima hay partes que resultan inverosímiles de puro absurdo, cuando su objetivo es ser trascendentales. Es un quiero y no puedo de manual. Que la vuelvan a enterrar y no la resuciten más. 

miércoles, 10 de marzo de 2021

Un luchador infatigable (y III)

Ayer nos dejó Carlos Matallanas, periodista, exfutbolista y uno de los seres humanos que mejor ejemplo ha dado ante la adversidad de los que he tenido el gusto de conocer.

Hace ya más de 6 años, cuando hizo pública su condición de enfermo de ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica), la noticia me impactó mucho, como a todo el que lo conocía, y me hizo reflexionar y hacerme preguntas: ¿por qué a él? ¿Por qué tan joven? ¿Cómo reaccionaría yo? ¿Qué puedo hacer?

Recuerdo que escribí algo por aquí y que, pese a la distancia de los años, me decidí a escribirle a él directamente. Ahora voy a reproducir aquel cruce de correos, para mostrar la enorme dignidad del bueno de Carlos:

Rísquez - Hola Carlos, muy buenas Supongo que todavía te acordarás de mí, el apellido es lo que tiene, que te sigue a todas partes, ¿verdad?. Hace muchos años que no nos hemos visto y pese a ello siempre te he seguido la pista, principalmente a través de tus publicaciones en El Confidencial y de las veces que tu hermano Javier te nombraba en su blog Mata-dor. De alguna manera al leer esos artículos sentía una especie de orgullo por ver que uno del Santa había hecho más o menos realidad el sueño que muchos compartíamos: ser futbolista y periodista deportivo. Ese orgullo es ahora incluso mayor al saber de tu enfermedad y de cómo la afrontas. Tu carácter, valentía y ganas de luchar son sencillamente admirables, algo que ya tenías cuando éramos unos críos y que me alegra comprobar que no has perdido. Desde aquí, lo único que puedo hacer es desearte mucho ánimo en tu lucha, que ojalá ésta dé sus frutos y que el tiempo que sigas entre nosotros (espero que mucho) seas lo más feliz que se pueda. Un abrazo para ti y para los tuyos. Rísquez.

Matallanas - Hola Rísquez, cuánto tiempo!!! Me alegra saber de ti, espero que todo te vaya muy bien. Muchas gracias por tener un recuerdo tan bueno de mí y por querer transmitírmelo ahora, se valora mucho en estos momentos. La verdad que la enfermedad ha aparecido en el mejor momento de mi vida, estas cosas son así. Toca adaptarse y seguir con el espíritu de siempre en un escenario totalmente diferente, inesperado y adverso. Es lo mínimo y lo máximo que uno puede hacer por su parte, creo yo. Guardo tu contacto. Ya sabemos donde encontrarnos. Un fuerte abrazo, amigo.

En estos años desde su diagnóstico, Carlos fue perdiendo todas sus facultades físicas hasta únicamente poder mover las pupilas y necesitar un respirador para poder seguir viviendo. Perdió el habla en poco tiempo, y paulatinamente la movilidad en todo el cuerpo. Sin embargo, con sus pupilas nos dio una lección de lo que significa amar la vida y luchar por ella. Ha escrito numerosos artículos en relación al desarrollo de su enfermedad (que dieron lugar a un libro), pero también ha continuado su relación con el fútbol, escribiendo en el diario As y haciendo informes de análisis para diferentes equipos. Ha dado entrevistas, ha tuiteado, ha hecho todo lo posible para dar a conocer la ELA y su lucha contra ella. Su última obra (que estoy leyendo precisamente en estas fechas) va de todo eso (fútbol y vida), "La vida es un juego: Estrategia para Mario y Blanca", la recomiendo desde esta humilde tribuna.

El año pasado vio morir a su padre de otra cabrona enfermedad, y su reflexión es el paradigma de lo que ha sido Carlos, dijo que daba gracias por haber resistido lo suficiente como para no morir antes que su padre, porque eso es lo peor que le puede pasar a un padre: sobrevivir a su hijo. Lo ha dado todo, nos ha dado todo. Porque, por encima de todo, lo que nos ha dado Carlos es un ejemplo de cómo se debe afrontar la vida. Desde aquí, gracias Carlos. Y un abrazo muy fuerte para su madre, Maribel, y para su hermano pequeño Gonzalo, con los que tuve más trato.


 

martes, 9 de marzo de 2021

Derbi madrileño para el Barça

Llegó el derbi madrileño y el empate sólo dejó contento al Barça. Ese podría el resumen perfecto de lo ocurrido el domingo en el Wanda Metropolitano. Ambos equipos llegaban con ambiciones distintas y contrapuestas: el Atlético consolidar su posición de líder manteniendo su ventaja de cinco puntos con el segundo y dejar a ocho al Madrid (con un partido menos), y el Madrid recortar la diferencia para ponerse a dos y meterse de lleno en la lucha por la Liga. Tras el encuentro, el Barça quedó a tres puntos del Atleti y le mete dos de ventaja al Madrid, está claro quién salió beneficiado.

El Atleti comenzó mandando en juego y en el marcador, a base de una presión alta tras pérdida y con movimiento rápido del balón, pertrechados atrás con defensa de 3 centrales que se convertía en 4 o 5 con la bajada de los carrileros (Trippier y Carrasco) y saliendo con todo buscando a Luis Suárez arriba. El gol llegó en un contraataque en el que Nacho cometió un error grotesco en la salida, habilitando la carrera de Llorente, que aprovechó la indecisión de Varane (que no supo si salir a cortar o esperar) para poner un balón entre líneas para el desmarque de Suárez que definió perfectamente con el exterior ante la salida de Courtois.

 

Tras el gol se vio algo más del Madrid, que se apoyó en el poderío de su medio campo con la tripleta mágica Casemiro, Kroos y Modric para tratar de crear alguna oportunidad a través de la posesión. Algún destello de Benzema y alguna llegada de los laterales (Lucas Vázquez y Mendy), pero todo bastante romo. Los máximos exponentes de esa nulidad atacante fueron, sin duda, Asensio y Rodrygo, sobre todo el primero. Rodrygo sale de una lesión relativamente larga, y tiene que coger ritmo, pero lo del mallorquín clama al cielo. Su aportación desde hace demasiado tiempo se reduce a pinceladas de clase dentro de actuaciones inanes en el mejor de los casos. Le falta lo que comúnmente se conoce como sangre, justo lo que le sobra a otros jugadores menos dotados pero más útiles, como Lucas Vázquez o Mendy, y no parece que vaya a tener un cambio radical que le permita convertirse en el crack que parecía ser. Una pena.

Respecto a la polémica del partido, un posible penalti de Felipe por mano dentro del área del Atlético de Madrid al final de la primera parte, sólo apuntaría dos cosas: si la jugada hubiera sido con protagonistas cambiados, los aficionados rojiblancos estarían clamando al cielo por un supuesto robo, y si la analizas con frialdad, se trata de una mano involuntaria de las de toda la vida, pero que corta un pase a un jugador desmarcado, es decir, que tiene una influencia directa en el devenir de la jugada. Pero yo no soy el que decide.


 En la segunda parte, el Atlético siguió con las mismas sensaciones de la primera, teniendo dos claras ocasiones que sólo la habilidad de Courtois pudo desbaratar para que no se convirtieran en gol. A partir de ese momento, la energía de los colchoneros se fue diluyendo y el Madrid comenzó a dominar el partido, y más cuando Zidane quitó a los inoperantes Asensio y Rodrygo, y metió a Vinicius y Valverde. El brasileño desbordó más en sus dos primeras acciones que los dos sustituidos en todo lo que se llevaba de partido, y Valverde le dio más empaque y actividad al medio campo blanco, permitiendo que Modric se acercara más al área. El gol rondaba la puerta rojiblanca, y pudo llegar en una jugada de Vinicius que, con un pase medido al punto de penalti, habilitó a Benzema que no pudo acertar en dos intentos antes las fantásticas paradas de Oblak.

Cuando parecía que el esfuerzo de achique atlético iba a dar sus frutos, una genialidad de Benzema con Casemiro de socio, permitió al Madrid empatar el partido e incluso soñar con una victoria en el descuento, pero todo quedó ahí. Jugó bien el Atlético, se sostuvo el Madrid, justo empate. Pero, lo dicho, los que salieron beneficiados fueron los nuevos súbditos de Joan Laporta.