Una colección de historias, anécdotas, reflexiones y chorradas varias sin más objetivo que entretener

sábado, 14 de julio de 2018

Rísquez cumple 37 años...En la flor de la vida, ¿o no?

Hoy cumplo 37 años y la verdad es que tengo sentimientos contradictorios. Por una parte pienso:
"joder, sí que eres viejo, mamón". Y por la otra, sin embargo, me digo: "no has estado así de bien desde el instituto". No sé, quizás ambas sean algo ciertas...Y también algo falsas.

Es cierto que ya tengo una edad, pero vista la esperanza de vida en España y la longevidad de mis ancestros, yo diría que, si me cuido razonablemente, todavía no he llegado al ecuador de mi existencia. ¿Qué significa eso? Que me queda un huevo por vivir, así que en el fondo no son tantos años.

También es cierto que no he estado así de bien desde hace años. He perdido peso desde enero (como 5 kilos) y he hecho más deporte (Dios cómo me gusta la esgrima), así que probablemente no me haya encontrado mejor físicamente desde que hacía Educación Física hace veinte años.

Por el otro lado, la gente no para de repetirme que con los años que tengo ellos habían hecho tal y cual, y aunque no deja de ser una presión social (y por tanto algo que nos debemos pasar generalmente por el forro), es cierto que hay cosas que no he hecho hasta ahora y que podría haber hecho. ¿Me arrepiento? No, he vivido la vida lo mejor que he podido.

Además, ¿tenía fascitis plantar o problemas de espalda hace veinte años? Pues no, para qué engañarnos. Es cierto que lo de la espalda con el fútbol de veinteañero y treintañero se agudizó y que al dejarlo los problemas se han reducido...Pero la esgrima no ayuda a la fascitis plantar, precisamente, así que algún achaque tengo.

Supongo que la conclusión es que no soy tan viejo como los años que tengo (aparento menos) y me encuentro físicamente bien (aunque puedo mejorar), así que creo que debo celebrar ambas cosas hoy, en mi cumpleaños número 37.


lunes, 2 de julio de 2018

Libros Leídos Junio 2018

Pasamos ya el ecuador del año y es hora de hacer reseña de lo leído en el mes de junio. Ha sido uno de los más fructíferos en bastante tiempo, en lo que a lecturas se refiere (se nota que no he viajado nada). Han sido siete libros (cinco en español, uno en inglés y otro en italiano), de los cuales tres fueron novelas, dos cómics y dos libros de relatos. Siguiendo con la numeración de libros leídos durante el año, tenemos:

29. "Tiempo de silencio" de Luis Martín-Santos. 295 páginas (e-book).

Catalogada por la crítica como una obra de arte, la única novela de Luis Martín-Santos (murió antes de terminar la segunda) es un ejercicio de descripción de la miserable posguerra española a través de unos personajes igualmente miserables, prosa barroca y monólogos interiores. El resultado, sin embargo, es un libro tedioso hasta la extenuación, excesivamente denso para lo poco que se cuenta y, en general, pretencioso y pedante. Muy aburrido y pesado.


30. "Los puentes de Moscú" de Alfonso Zapico. 200 páginas.

Los que seguimos la obra de Alfonso Zapico sabemos que, además de un fantástico narrador de historias, es un autor comprometido. Por eso me alegró mucho saber que había estado presente en una entrevista que hizo Eduardo Madina a Fermín Muguruza para la revista Jot Down. Recuerdo haber leído la entrevista y que me produjo una sensación agradable, como de hielo que se deshace para dar paso a la primavera. A través del cómic de Zapico el lector conoce la intrahistoria de esa entrevista, una especie de "cómo se hizo" de la misma. Se trata de una obra interesante, entretenida y muy necesaria. Si además te la dedica el autor (con dibujo incluido) en la Feria del Libro de Madrid, inmejorable.


31. "Stories of your life and others" de Ted Chiang. 281 páginas (e-book).


Se trata de una recopilación de relatos escritos por Ted Chiang, todos ellos con un trasfondo de ciencia-ficción o fantasía. Como suele suceder en estos casos, los hay de diferente calidad (buenos, malos y regulares) pero en general el nivel es bueno. A destacar que el que da título al libro (y que fue adaptado al cine de manera sensacional en "Arrival"), "Story of your life" no es ni de lejos el mejor, pero no está mal (esperaba más tras haber visto la película). "Tower of Babylon" es curioso por darle un toque de ciencia-ficción a algo que es pura fantasía. Me encantó "Liking What You See: A Documentary" porque te hace reflexionar sobre algo tan en boga durante milenios como la belleza. "Seventy-Two Letters" y "The Evolution of Human Science" son aburridetes. "Hell Is the Absence of God" es francamente gracioso en plan humor negro relacionado con Dios (me recordaba a historias de Simon Rich) aunque no sé si ese era el objetivo. "Understand" me gustó pero me recordó a otras tantas historias de fulano que toma una droga y evoluciona y blablabla (quizás el más original de esos sea "Flores para Algernon"). "Division by zero" es original...Pero un poco llevado al límite.


32. "Ojos de agua" de Domingo Villar. 187 páginas (e-book).

La primera de las novelas de la serie protagonizada por el inspector Leo Caldas cumple con premisas clásicas de la novela negra: buena trama, asesinato original (la idea es de un sadismo brutal) y protagonista singular (y secundarios también, sobre todo su segundo, el iracundo Estévez). Además añade algo típico de la novela negra mediterránea: el entorno. Vigo, sus lugares y sus comidas son un personaje más, y la verdad es que la serie promete.


33. "Le inchieste del Commissario Collura" de Andrea Camilleri. 109 páginas (e-book).

Como si de un Montalbano de crucero se tratara, Camilleri nos narra en estos pequeños relatos las investigaciones de los cotidianos casos que se encuentra el comisario Collura, responsable de la seguridad de un crucero. Es divertido y entretenido, como casi todo lo que escribe el escritor siciliano, podría decirse que es típica lectura veraniega.


34. "Nieve en los bolsillos. Alemania 1963" de Kim. 200 páginas.

En esta historia autobiográfica, el gran historietista Kim (famoso por crear a "Martínez el facha" para El Jueves) narra sus vivencias como inmigrante en la Alemania de los 60. En el libro, además de las vicisitudes del autor (todas muy interesantes), también se vuelcan historias de las diferentes personas con las que éste se fue relacionando. Todos esos elementos suman para que el lector se dé cuenta de qué tipo de país era España en aquella época, por qué la gente marchaba para trabajar fuera y en qué condiciones lo hacía. Para no repetir la historia es conveniente ser consciente de lo ha pasado y leer esta obra ayuda a ello. Muy bueno.


35. "Ese mundo desaparecido" de Dennis Lehane. 352 páginas (e-book).

La tercera entrega de la saga de la familia Coughlin, que bien podría tener como coletilla "hampa en el siglo XX", responde al nivel habitual de las novelas de Lehane, es decir, una trama de género negro clásico bien asentada, junto con unos personajes muy bien definidos. Si a eso le unes unos buenos diálogos, tienes una de esas obras fantásticas para devorar, por ejemplo, en épocas de vacaciones.

jueves, 14 de junio de 2018

Rubiales pirómano, Sánchez gestor y Florentino mafioso

Ayer nos encontramos con dos noticias nacionales de revuelo internacional: la destitución del seleccionador Julen Lopetegui y la dimisión del Ministro de Cultura Máxim Huerta. Ambos sucesos se produjeron como consecuencia de dos noticias anteriores, el fichaje de Lopetegui por el Real Madrid al acabar el Mundial y el intento de fraude fiscal de Huerta durante tres años a través de una empresa puente con la que trató de imputar menos de lo que le correspondía por sus ingresos. Tal fue el impacto de ambas noticias, que la entrega de la orden de prisión a Iñaki Urdangarín (cuñado del Rey, no lo olvidemos) pasó a un plano más que secundario.


Pasemos a analizar en paralelo las dos situaciones.

En el caso de Lopetegui, está claro que el anuncio de su fichaje por el Madrid y no avisar de la negociación a los responsables de la Federación, no fue quizás lo más adecuado, principalmente porque se podría haber evitado el ruido mediático por el anuncio. Sin embargo, ¿quién avisa a sus jefes de que está negociando cambiar de trabajo? Nadie en su sano juicio. ¿Qué repercusión tiene para los jugadores (seleccionados por Lopetegui para competir en el Mundial) que se anuncie su fichaje por el Madrid? Pues ninguna fuera de las preguntas de los periodistas desplazados al Mundial, es decir, responder con obviedades y perogrulladas a preguntas de bajo nivel intelectual.

Rubiales tomando decisiones

El caso es que el recién estrenado presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, decidió que en vez de apagar ese fuego lo mejor era echarle gasolina, como un pirómano. Para justificar esa decisión, Rubiales (y todo antimadridista que se precie) ha esgrimido que los valores van primero. Pues bien, creo recordar que lo que se le pide a un directivo es tomar decisión desde un punto de vista de gestión. En este caso sería una gestión estratégica/deportiva y una decisión económica. La primera queda claro que para Rubiales es menos importante que los valores, porque los ha antepuesto a mantener al tipo que ha llevado a la selección al Mundial, que ha seleccionado a los jugadores, que ha decidido los partidos amistosos, que ha preparado los partidos que se van a jugar, que tiene la táctica pensada...Vamos, una decisión desde ese punto de vista bastante estúpida. Si pasamos al plano económico, Rubiales venía hablando de que iba a reflotar a la Federación en ingresos y que iba a reducir gastos...Pues bien, echando a Lopetegui pasa de estar a punto de percibir 2 millones de euros por el pago de su claúsula de rescisión a tener que pagarle al vasco una indemnización por despido improcedente... El pirómano quema hasta el dinero. Se pueden tener valores y no ser un completo inútil a la hora de gestionar, miren a Pedro Sánchez con Máxim Huerta.


Máxim Huerta creó una empresa puente para pagar un 25% de impuestos en vez de pagar el 48% que le correspondía por los ingresos percibidos. Defraudó a Hacienda, para que nos entendamos, y fue juzgado y condenado a pagar lo que debía, los costes del juicio y una multa. Cuando saltó la noticia, Huerta afirmó que no iba a dimitir y dio excusas de Infanta o de futbolista para justificar su intento de fraude. Ahí es cuando le debieron dar un toque desde arriba para que presentara su dimisión. Pedro Sánchez (que no es santo de mi devoción, precisamente) aceptó la dimisión de un ministro al que le había dado su confianza (pese al rechazo de la mayoría de la gente, incluido yo mismo, a la que le pareció frívolo nombrar Ministro de Cultura a un periodistilla del corazón que ha escrito alguna novela romanticona) una semana antes porque al ver el fuego montado, en vez de mantenerse en su postura y dejar a Huerta que hiciera su trabajo (algo para nada vinculado al fraude de diez años atrás), decidió apagarlo y a la vez mantener los valores de tolerancia cero con la corrupción. Ahí se ve que se puede ser buen gestor y tener valores.


Quien ha demostrado no tener valores (siendo quizás buen gestor) es Florentino Pérez, comportándose como un mafioso al que todo lo que no sea él no le importa nada de nada. Es entendible que con la marcha de Zidane quiera encontrar un sustituto lo antes posible pero, ¿es necesario hacerlo tan mal? Para empezar porque creo que Lopetegui no da el nivel (siempre he pensado que es un mediocre y, espero equivocarme, creo que no se comerá ni el turrón en el Madrid), pero sobre todo es que las formas de hacerlo han sido propias de alguien maleducado y estúpido. ¿Qué le costaba avisar al presidente de la Federación de la negociación? En el fútbol estas cosas están a la orden del día y tampoco se habría extrañado. ¿Qué le costaba haber hecho el anuncio durante el Mundial o después del mismo? Si España hubiera hecho el ridículo con Lopetegui como seleccionador, ¿habría significado que no era el candidato adecuado? Pues vaya confianza tienes en él, ¿no? Se puede discutir sobre si es o no es buen gestor, pero lo queda claro es que Florentino Pérez carece de valores