Una colección de historias, anécdotas, reflexiones y chorradas varias sin más objetivo que entretener

lunes, 15 de noviembre de 2021

España jugará el Mundial de Qatar... ¿Con opciones?

 Costó, pero la clasificación llegó. España estará en el Mundial de Qatar que se jugará dentro de un año por estas fechas, y lo hará tras batir a Suecia anoche con un trabajado 1-0. La selección de Luis Enrique, que en algunas jornadas de clasificación se veía abocada a jugar la repesca, se vio beneficiada por el traspiés de los suecos contra Georgia el pasado jueves y ayer le valía hasta el empate. Se ganó y se respiró aliviado, como bien confirmó el seleccionador asturiano tras el partido.

El partido fue complicado, no sólo por el riesgo del tropezón que te llevara a la repesca, sino porque enfrente el rival era serio, no en vano los suecos ya nos empataron en la Eurocopa en el mismo escenario que anoche y nos ganaron en su casa en septiembre. Los jugadores españoles dominaron el balón, pero no el partido, ya que, si bien el porcentaje de posesión estuvo rondando el 70-30 a nuestro favor, las principales ocasiones fueron del lado sueco. Se jugaba a lo que quería Suecia, que estaba agazapada atrás y confiaba su suerte a cazar una contra que condujera Forsberg o Kulusevski y culminara Isak. España tenía el balón pero nula profundidad. Al descanso lo mejor era el resultado, que nos mandaba directos a Qatar.

La segunda parte empezó siendo más de lo mismo, con algún atolondramiento de Azpilicueta y algún riesgo de más por parte de Unai Simón, pero con el devenir del partido y, sobre todo, los cambios en ambos equipos, el encuentro se fue decantando del lado español. La entrada de Morata revitalizó el frente de ataque (Raúl de Tomás estuvo inadvertido) y que salieran del campo los tres mejores atacantes suecos allanó el peligro.

En los últimos minutos Suecia estaba volcada a que Ibrahimovic (que entró a falta de 25 minutos) peinara o rematara algo, mientras que España trataba de aprovechar algún contraataque. Pasó lo segundo, con un tirazo de Dani Olmo que Olsen mandó al larguero pero que dejó franca la bola para que Morata definiera con tremenda clase el 1-0. Quién sabe si esa frialdad del delantero madrileño se debió a que pensaba que estaba en fuera de juego, pero el caso es que el gol subió al marcador con justicia. De ahí al final no pasó nada, y España celebró la clasificación al Mundial como hacía mucho tiempo que no hacía (casi desde aquel gol de Hierro hace 28 años en la misma ciudad).

Ahora bien, ¿a qué aspira la selección?

Ayer trataba de pensar en cuál de los jugadores de nuestra selección es el mejor o está entre los 4 o 5 mejores en su puesto, y no se me ocurría ninguno. La mayoría de nuestros futbolistas son el segundo o el tercer escalón en importancia en sus equipos, buenos jugadores pero no cracks de los que marcan diferencias. Apuntaba Luis Enrique que Morata es el paradigma de la selección y no puedo estar más de acuerdo. Morata es un buen jugador, tiene grandes condiciones, juega en un gran equipo, y es capaz de grandes goles y jugadas... Y también de grandes pifias.

Nuestra selección está compuesta por un grupo de buenos jugadores, pero ninguno destaca, y quizás debamos ver eso como una fortaleza en vez de una debilidad. Si sabemos explotar esa sensación de equipo, de nadie es mejor que nadie, quizás en un torneo corto, donde las eventualidades te pueden marcar (en forma de lesiones, por ejemplo), nuestra selección tenga una ventaja. Eso sí, debemos mejorar en una cosa de manera urgente, y es la sensación de fragilidad defensiva. Tenemos mandíbula de cristal, y eso es peligroso porque sin ser resolutivos delante (que no lo somos) garantizar el cero en nuestra puerta debería ser obligación. Si conseguimos asentar al central que acompañe a Laporte y que los medios acompañen en tareas defensivas tendremos la mitad del trabajo hecho. Veremos qué pasa de aquí a un año, y cómo llegamos entonces, por de pronto ya sabemos que los nuestros estarán en Qatar.



miércoles, 3 de noviembre de 2021

Libros Leídos Octubre 2021

El puente de todos los Santos pasó y ya es hora de hacer reseña de lo leído en el décimo mes del año. La pandemia llegó y lo trastocó casi todo, como mi costumbre de leer un libro en inglés y otro en italiano al mes, básicamente porque he leído mucho menos (al ir en coche al trabajo y no en metro) y me ha resultado casi imposible. Esto aplica al mes de octubre, en el que he leído tres tristes libros (dos en español y uno en inglés), de los cuales dos fueron cómics y el otro una novela. Unos números bastante pobres, la verdad sea dicha. Siguiendo con la numeración de los libros leídos durante el año, tenemos:

40. "Queridos niños" de David Trueba. 464 páginas.

Queridos niños es la forma sarcástica en la que el protagonista de este libro, Basilio, se refiere a los votantes del país. Y es que Basilio es la persona que le escribe los discursos a Amelia Tomás, la candidata de un partido de centro-derecha (un trasunto del PP) que se presenta a las elecciones generales. De este modo, a través de la narración de Basilio, el lector sigue el devenir de las tres semanas de campaña por toda España y de quienes participan en ella. El resultado es casi más un documental que una novela, porque lo que se lee recuerda directamente al tipo de cosas que nos encontramos cada vez que los entresijos de la política salen a la luz. La historia está narrada con buen ritmo, con pequeñas subtramas entretenidas y con un tono deslenguado, cínico y mordaz (el de su protagonista) que no deja indiferente. Además, como querido niño, digo, como votante, uno reflexiona según lee sobre cómo nuestros representantes nos usan a su antojo y manejan los hilos para ostentar el poder, lo único que realmente les interesa. Probablemente sea el mejor libro de Trueba, así que es un verdadero placer que me lo firmara en la pasada Feria del Libro de Madrid.


41. "Planetary: Libro Dos" de Warren Ellis. 440 páginas.

Segunda recopilación de los cómics de la serie Planetary, en los que, a través de las aventuras de Elijah Snow, Jakita Wagner y El Batería, miembros de la sociedad que da título al cómic y encargados de desentrañar los secretos del mundo como peculiares arqueólogos. Peculiares porque lo que se encuentra el lector son guiños a toda la cultura pop del siglo XX, centrados principalmente en los superhéroes de Marvel y, en este caso, DC. Una obra interesante y entretenida.


42. "Venom by Donny Cates, Vol. 1 Rex" de Donny Cates. 136 páginas (tablet).

En esta recopilación de cómics de Venom, el villano de Marvel que convive con un malévolo parásito alienígena que le da sus poderes, el lector conoce los orígenes del simbionte y el temible enemigo que se encuentra detrás de toda la historia. La violencia, la oscuridad y esa relación entre el bien y el mal que caracteriza al personaje se ven bien reflejados, y se lee rápido, pero obviamente no te cambia la vida.