Una colección de historias, anécdotas, reflexiones y chorradas varias sin más objetivo que entretener

lunes, 11 de enero de 2021

Libros Leídos Diciembre 2020

El último mes del fatídico 2020 acabó ya hace más de diez días, y, pasadas las vacaciones y la increíble nevada de los últimos días, es hora de hacer reseña de lo leído en diciembre. Como ha sucedido desde el inicio de la pandemia, se trata de números inusualmente bajos para mi consumo literario habitual, concretamente han sido cuatro libros (dos en español, uno en inglés y otro en italiano), de los cuales dos fueron cómics y otros dos novelas. Siguiendo con la numeración de libros leídos durante el año, tenemos:

60. "Infelices" de Javier Peña. 288 páginas (e-book).

"Infelices" es la historia de tres chicos y una chica se hacen amigos al comenzar la universidad, y forman lo que ellos llaman el Círculo de Viena (incluyendo los nombres del verdadero Círculo como motes para cada uno: Moritz, Hans, Rudolph y Karl). A través de pequeños capítulos de cinco o seis páginas centrados en cada uno de ellos (y en otro personaje que termina interrelacionándose con ellos), Javier Peña construye una historia de perdedores, de los infelices del título, personas que tenían unos sueños y unas expectativas que no se cumplieron y que deambulan por el mundo sin saber qué hacer para salir de ese estado. La novela engancha y te entristece a partes iguales, la prosa es cuidada y se distingue en ella la voz diferente de cada personaje (algo nada sencillo), habrá que seguir la carrera de este escritor.


61. "Giordano Bruno. Filosofo e libero pensatore" de Demetrio Piccini. 85 páginas (tablet).

En este cómic se narra la vida del sacerdote Giordano Bruno, desde su Nápoles natal hasta su muerte en la hoguera en el Campo dei fiori de Roma. Fue juzgado como hereje por decir cosas que en nuestros días consideraríamos desentido común, así que es un claro ejemplo de lo que el fanatismo (religioso en este caso) puede provocar. El dibujo es clásico, en blanco y negro, pero bastante plano (parece un cómic de hace 50 años) y la historia está contada de manera muy pobre, un personaje así da mucho más de sí.


62. "La guerra de los pobres" de Éric Vuillard. 96 páginas (e-book).

En esta novela, Éric Vuillard narra los acontecimientos que pasaron en lo que hoy es Alemania, a mediados del siglo XVI cuando se produjo un levantamiento campesino comandado por un clérigo, Thomas Muntzer. Los libros de Vuillard, o mejor dicho, los "libritos", se pueden enlazar directamente con el estilo que Jean Echenoz usó en "Correr", "Ravel" o "Relámpagos". Sin embargo, esas joyas de Echenoz, ligeros trazos de literatura sin la brocha gorda de la biografía pura, no es capaz Vuillard de copiarlas en ingenio. Quedan aparatosamente huecas, porque trata de contar mucho en poco espacio y eso no siempre es posible. El alzamiento de Muntzer y las luchas religiosas de esa época son muy interesantes, pero, por ejemplo, "Reconstrucción" de Antonio Orejudo, es mucha mejor novela en ese sentido.


63. "Fables, Vol. 2: Animal Farm" de Bill Willingham. 130 páginas (tablet).

Segunda entrega de los personajes míticos de cuento y de la cultura popular (Blancanieves, Caperucita, los tres cerditos...) que viven entre nosotros como si fueran personas normales. En este caso la trama se desplaza hacia la granja en la que viven los personajes que no tienen apariencia humana y que han de estar apartados para no llamar la atención. Éstos están organizando una revolución y todo se precipita. Entretenido. 


 

viernes, 1 de enero de 2021

...Hola 2021

Pasa ya, no te quedes en la puerta, no sabes cómo te estábamos esperando, eres como Fernando VII (el deseado) pero espero que en bueno (menudo pájaro, el felón). Supongo que lo sabrás, pero te lo recuerdo, las expectativas con tu compañero anterior eran altas (año bisiesto, Juegos Olímpicos, Eurocopa...) pero sólo cumplió con que hubiera Brexit y con que Trump perdiera las elecciones. Para colmo nos trajo una pandemia que parecía de la Edad Media, algo surrealista. Así que contigo las cosas que esperamos quizás sean más sencillas (o no), porque supongo que seremos más indulgentes y menos caprichosos. A ti, como hago con todos tus colegas anteriores, te pediré unas cosillas que espero que cumplas:

  • Que las vacunas contra el coronavirus sean efectivas y volvamos a la vieja normalidad cuanto antes.
  • Que me permitas mantener el nivel que he alcanzado profesionalmente e incluso (si se puede, mejorarlo). A tus dos predecesores les pedí lo mismo y me lo concedieron con creces, así que... Sé que lo tienes jodido, pero es lo que tienen los listones, están para superarlos.
  • Como creo que ya estoy asentado en la nueva etapa de mi vida que empecé en 2015 y he continuado hasta ahora, creo que es el momento de crecer más como persona y dar el siguiente paso en la escalera de la vida (qué poético), y convertirme en alguien mejor para mí y para otros (sobre todo esto último).
  • Que el bebé de mi hermana nazca bien y que ella también esté bien. Sólo con eso me vas a dar un gran regalo, el de ser tío.
  • Que la gente que me rodea sea lo más feliz que pueda, cada uno por diferentes motivos (un trabajo, que nazca un hijo, casarse, tener casa nueva, buena salud...Lo que sea). Esto se lo pedí a tus compañeros de los años anteriores, pero me parece bueno repetirlo, no caduca.
  • Que el Madrid gane algo, a ser posible la Liga, que sigamos jugando bien, y fichemos a Mbappé y/o a Haaland (pepinos para muchos años), y que el Estu gane lo suficiente para que nos salvemos (tengo miedo basado en hechos empíricos) y para no desaparecer.
  • Viajar. Sí, así de simple, y a ser posible con la mejor de las compañías como otras veces.
  • Ir a la Eurocopa. Tenía entradas el año pasado para ir al Olímpico de Roma a ver un partido de cuartos de final. Iba a ser un fin de semana romano con mi padre, los dos juntos paseando, comiendo pasta, pizza y helados, y bebiendo cerveza en el Trastevere. Déjame hacerlo, coño.
  • Que la gente en general se dé cuenta de que es necesario transigir con la opinión del otro y tratar de ser constructivos, para que las cosas cambien y no sólo no permitamos que nos arrebaten más cosas, sino que nos devuelvan lo que nos han quitado. Este también es "repe" de los años pasados, pero me parece que sigue cuadrando más que nunca y más con el añadido de dialogar y transigir, sobre todo porque en caso contrario es VoX quien acecha.
  • Escribir y leer más. Sé que eso depende más de mí que de ti, pero el caso es que así me lo recuerdo

Venga va, ya no te doy más la turra, de veras que deseo que tengas la mejor suerte del mundo, porque tu suerte será la nuestra (la mía y la de todos) y todo lo bueno que traigas hará que seas inolvidable (y no como 2020, entre tú y yo). Porque, ¿quién olvida cuándo se convirtió en tío o formó una familia? ¿O quién cuándo consiguió ese ascenso? ¿Y quién no recuerda cuándo le tocó el euromillones? ¿O cómo olvidar la Copa de Europa número 14 (homenaje a Guti) del Madrid? Ahí está la mandanga, no te desvíes y espero que seas un año para recordar. Ese es mi deseo para ti. Veremos cómo lo haces estos 365 días.


 

jueves, 31 de diciembre de 2020

Adiós 2020...

Iba a escribir "estimado" o "querido", pero la verdad es que no te has ganado ninguno de esos apelativos. Seamos serios, dentro de 16 o 17 años, se dirá "eso fue en 2020, el año de la pandemia". Y, claro, con esa coletilla, ¿cómo vas a ser estimado o querido? No hay manera.

Y eso que en el trabajo te has portado conmigo de fábula, no sólo me has dado más responsabilidad, sino que me he llevado un considerable aumento de sueldo (con el que no contaba para nada), así que no tengo queja alguna que hacerte, más bien lo contrario.

Respecto a la salud, teniendo en cuenta lo mierda que has sido con tantísima gente, tampoco me puedo poner tiquismiquis. En el confinamiento me mantuve en un peso adecuado, pero obviamente perdí la forma física que llevaba con la esgrima y el fitboxing, algo que me volvió a suceder cuando se confinó mi barrio. Vamos, que para lo que ha llovido poco me he mojado.

La familia se encuentra bien, algo digno de celebrar, visto lo visto. La abuela M. cogió el bicho en la residencia (vaya, qué casualidad...) pero era asintomática, algo que no le pasó a sus dos mejores amigas allí, que pasaron a mejor vida. La abuela T. se ha movido menos que los ojos de Espinete, así que no ha tenido riesgo. Mi madre tuvo un susto con una mancha en el pulmón, pero se quedó en eso, y la operaron de la mano en verano. Parece que todo está bien. A mi padre le han diagnosticado un déficit en una enzima de nosequé que puede dar enfisema pulmonar, así que se tiene que cuidar de una puta vez. Y lo mejor, mi hermana, que ha dado el paso y está embarazada. Sin duda, la mejor noticia del año. Por eso también te recordaremos, eh.

Llevo cinco años viviendo solo, pero ha sido con el tema del confinamiento con el que me he dado cuenta de que, aunque vivir solo no es lo peor, tampoco es lo mejor. Solo decides tú, haces lo que quieres, no das explicaciones... Pero tener buena compañía todos los días no se puede compensar con nada.

En asuntos más chorras, el Madrid ganó la Liga y la Supercopa de España, y el Estu se salvó gracias a la pandemia (al final tengo muchas cosas que agradecerle al bicho, parece), cosas que al iniciar el año no tenía nada claras. Obviamente el año en cuanto a viajes ha sido decepcionante, por trabajo fui a Perú recientemente (menudo show burocrático y de mascarillas) y por ocio a Dubrovnik (otro país nuevo incluso este año), pero no he salido más de España (aunque ir a Castellón, Almería o Galicia merece la pena).

Bueno, ya es hora de que te pires. Seguro que no te olvidaremos, pero no por los motivos que todos habríamos deseado... Y eso que tuviste un día más para cumplir con nuestros deseos.